Correr por la tarde ofrece beneficios significativos. Con el organismo plenamente activado tras la jornada, la capacidad física se optimiza, permitiendo a los corredores alcanzar un mejor rendimiento.
Si salir por la mañana se complica, la tarde se postula como una excelente y viable alternativa para el entrenamiento.

No es imperativo apuntar a un entrenamiento prolongado. Los beneficios del running no necesariamente tienen que ver con el tiempo, ni con el esfuerzo. Salir por la tarde o a la noche. Diez, quince minutos o media hora de trote suave, hacen bien para el sistema cardiorrespiratorio. Y también ayuda a despejar la mente.
Los gimnasios, plazas y parques se llenan de vida, sobre todo, en temporada de calor. Entrenar al aire libre presenta desafíos, que con una buena planificación pueden ser sostenidos en el tiempo y convertirse en un hábito saludable. Una excelente forma de terminar el día con energía para luego descansar.
Para que entrenar en el horario de la tarde no sea solo un deseo: necesita acción. Aquí tienes algunas ideas para que puedas entrenar después de la oficina, después de estudiar o simplemente porque para ti, la actividad física es la vida. Y, al final, ¡cualquier hora es buena para entrenar!

5 consejos para salir a correr por la tarde
1. Planificación y honestidad: Elimina las excusas antes de que aparezcan. Si sabes que al llegar a casa te costará salir, deja tu ropa preparada o lleva tu mochila lista para ir directo al gimnasio a ejercitar la fuerza. La clave es facilitar la decisión.
2. Motivación y entrenamiento en equipo: Anotarse en un grupo de running es una excelente opción para entrenar en grupo. Puedes hacerlo en el horario de la tarde. Horario, planificación y entrenador. Para formar parte de una comunidad y participar juntos en carreras, eso es motivador.
3. Comer, hidratarse y estirar bien: Salir al final de la tarde tiene muchas ventajas y desafíos. Comer mucho en el almuerzo o merienda puede afectar el desempeño físico. Lo ideal es trotar con energía, no con sensación de pesadez. Hidratación, estiramientos después de entrenar y descansar.
4. Entrenar la atención y el disfrute: Para trotar de manera consciente, con atención y agradecimiento. Darse cuenta de que el running es una forma de disfrutar del momento presente. Correr por la tarde es una meditación en movimiento. Al mismo tiempo, te conectas con todo lo que pasa a tu alrededor.
5. Conectar con tú ¿Para qué corro?: Entrenar después de una jornada estresante requiere de mucha disciplina. Correr por la tarde no solo entrena tu cuerpo, también ejercita la fuerza de voluntad. Una carrera de 10 kilómetros, tus primeros pasos en el running, o un maratón. Entrenar con un objetivo en mente potencia el compromiso.
Terminar el día con acción es salud física y mental
El corredor vocacional se alimenta de pequeñas alegrías. Las competencias, tiempos y distancias son importantes. Compartir una foto con la medalla, recibir felicitaciones y amor en forma de likes, también.
Sin embargo, nada de eso sería posible sin disciplina. Y los esfuerzos y avances ocurren en esos días en donde nadie está mirando.
«Entrenan en silencio; corren suave o rápido, saben lo que quieren y van por ello, paso a paso. Porque la medalla se gana en los entrenamientos y se pasa a recoger el día de la carrera».
Son en esos días nada especiales, o «instagrameables», en donde correr por la tarde luego del trabajo (o salir bajo la lluvia sorpresiva), se crece como corredor. En las pequeñas victorias a la inercia del sofá, en los fracasos y las contradicciones humanas.
Corre para crear nuevas conexiones con la vida. Todo lo que se aprende corriendo puede aplicarse a la vida. Por eso el running es tan bello.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.
