Primeras zancadas en el running
Running Bites

Primeras zancadas: tres errores que cometí y tú puedes evitar

Tiempo de lectura: 4 minutos

«No puedo correr, porque me agobio a los tres minutos» antes de dar mis primeras zancadas en el mundo del running, esa era mi frase de cabecera. Parece mentira que hoy pueda correr 21 kilómetros. Soy la misma persona; sin embargo, pasaron 10 años para que pudiese animarme a completar mi primera media maratón. En esta oportunidad, quiero contarte sobre tres errores que cometí y que frenaron un poco mi desarrollo como una corredora más feliz. Algunos mandatos que me robaron la paz.

Primeras zancadas en el running
Foto de Kristina Tochilko en Unsplash

1. Al dar tus primeras zancadas en el running, corre para ser, no tanto para parecer

No tiene nada de malo presumir. Ya te conté en otro post que mostrar los kilómetros de nuestros entrenamientos es algo que nos encanta hacer a los corredores. Mientras que eso no se convierta en una obsesión por los likes, es bueno, y es muy motivador.

Sin embargo, los que corremos hace años sabemos que correr es algo más que hacer publicaciones e historias en Instagram o TikTok. Si deseas iniciarte en el running solo por la motivación externa y las recompensas virtuales en forma de corazón, que nos ofrecen las redes sociales, es probable que te hagas muy dependiente de la mirada ajena.

Foto de Jeremy Levin en Pexels

No todos necesitan saber cuánto y dónde corres. Muchos de los que dan sus primeras zancadas en el running lo hacen para recibir reconocimiento digital. Al entrenar casi a diario para generar contenido en sus redes, pueden sobrepasarse y, por falta de experiencia, exponerse a lesiones y a una temprana tristeza del corredor, ese súbito desamor por el running.

La motivación intrínseca o interna es superior a cualquier estímulo que provenga del exterior. Es más sostenible en el tiempo. Te convierte en un corredor más independiente y amable contigo mismo. No corras por los likes, hazlo porque quieres superarte y crecer. Esa es la mejor recompensa. El aplauso va por dentro.

2. Dar las primeras zancadas y sumar kilómetros sin entrenar la fuerza

No ejercitar la fuerza y únicamente sumar kilómetros fue quizás uno de los peores errores que cometí durante años. Este error me dejó algunas lesiones. No fueron graves, pero sí muy molestas. Conocí de cerca el runner’s blue. Mi motivación y amor por correr me abandonaron por un tiempo.

Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

Para que eso no te pase, te diré algo importante. Para ti que estás empezando, ejercitar la fuerza es esencial. Es la clave para progresar en el running. Sobre todo las mujeres solemos ignorar ese consejo de los expertos. Existe una presión social por estar delgada. Además, creemos, sin fundamento alguno, que al trabajar nuestra musculatura, nos veremos muy musculosas.

Eso quedó en el pasado, ahora la fuerza es la nueva belleza. Strong is the new beautiful.

El cardio no lo es todo, debemos darle importancia a la fuerza para correr mejor. El músculo es la vida. Por eso, debemos incluir ejercicios funcionales desde el primer momento. Estos deben potenciar la fuerza de nuestro organismo. Y, poco a poco, lograr que ese trabajo en el gimnasio se vea reflejado en nuestra técnica de carrera.

Hay muchas opciones para ejercitar la fuerza. Con tu propio peso, con máquinas, gomas o pesas. Algunos runners corren varias veces a la semana y reservan uno o dos días para hacer clases de Funcional, Crossfit, yoga, o Pilates. También realizan rutinas de ejercicios para fortalecer el tren superior e inferior. No se corre con las piernas.

El running puede acompañarte toda tu vida. Empezar bien o mal no determina tu relación con la práctica. Comienza con atención plena de lo que deseas lograr. Escúchate a ti y no tanto a las voces que te tiran para abajo. Cometerás menos errores y novatadas.

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Photo de Domenico Cervini en Pexels.com

3. Procrastinar la decisión de correr 21 kilómetros

Hay personas que dejarán este mundo sin saber la cantidad de cosas que podrían haber hecho.

Chema Martínez en su libro: No pienses, corre más.

Ahora que puedo mirar atrás sin reproches y con mayor perspectiva de mi camino como corredora, pienso que me hubiese gustado creer un poco más en mí y aventurarme a distancias más retadoras.

Pienso que tenía más fuerza física, pero no la fuerza mental que tengo hoy. A ti te digo: No te quedes con la duda, ¡Sal e inténtalo! No lo pienses demasiado, todas las cosas que importan y que valen la pena, empezaron con unas primeras zancadas llenas de dudas y desaciertos.

Pero antes de correr 21k te recomiendo que corras por lo menos 5 carreras de 10 kilómetros. Y que, cuando tomes la decisión de ir por distancias más desafiantes, te hagas chequeos médicos y entrenes (por lo menos) tres meses antes de la competencia.

Correr 210 cuadras por mi bella ciudad de Buenos Aires fue y es profundamente transformador.

Si alguno de estos errores que cometí sirve para que tú puedas esquivarlos en tu experiencia como corredor, seré feliz por un ratito. Sé que los contratiempos en el running son inevitables; sin embargo, me tranquiliza haber compartido estos tropiezos contigo. Espero que te sirvan de guía y bálsamo en tu propio camino hacia una vida como un corredor más feliz y agradecido.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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