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Correr lento es muy bueno para ti: 8 razones para el slow running

Tiempo de lectura: 4 minutos

Correr lento o slow running es muy bueno para ti. Es un estilo de entrenamiento que se basa en trotar a un ritmo más lento de lo habitual. La frase «correr suave para llegar más lejos», ha ganado popularidad en los últimos años. Especialmente, entre los runners que buscan mejorar su salud, resistencia y recuperación. También es una forma de entrenar con paciencia, calma y creatividad.

Foto de andrew dinh en Unsplash

Aunque rodar rápido tiene un lugar importante en los entrenamientos de velocidad, hacerlo suave, despacio o lento se centra en los beneficios físicos y mentales. Y una buena base aeróbica te dará la confianza para mantener un ritmo sostenido y feliz. Esa base se consigue corriendo poderosamente despacito.

¿Por qué correr lento si quiero volar?

Comparto algunas razones para entrenar más suave de lo habitual. Sé que en el imaginario del running, correr lento es visto como debilidad o poca fuerza. Es el momento de cambiar esa percepción. Urge abrazar la lentitud y que personas que no son rápidas por genética o por decisión. Disfruten y crezcan en el running.

1. Correr suave mejora la resistencia aeróbica:

Entrenar muy suave, a un ritmo más lento. Permite que el cuerpo se acostumbre a un esfuerzo continuo durante largos períodos de tiempo. Mejora la capacidad aeróbica, es decir, la eficiencia con la que el cuerpo utiliza el oxígeno mientras corre. Esto es clave para mejorar en distancias largas, como los maratones. Al mismo tiempo, construyes una base aeróbica fuerte y entrenas tu fortaleza mental.

2. El slow running previene lesiones:

Trotar despacio reduce el impacto en las articulaciones y en los músculos. Y ayuda a prevenir traumatismos, sobre todo en aquellos corredores que han sufrido lesiones por uso repetitivo. O tienen una técnica de carrera inadecuada. Vale la pena recordar que solo de kilómetros no vive el runner, hay que ejercitar la fuerza. Salgas rápido, suave, camines o vueles. Strong is the new pretty.

3. Adquieres una buena técnica de carrera:

Cuando apuestas a correr lento, tienes más tiempo, concentración y atención para corregir tu forma de entrenar. Y así, mejorar tu técnica, ya que es muy útil para prevenir malas posturas. Y también, movimientos que podrían causar lesiones a largo plazo. ¿Una buena dupla? Correr suave y practicar yoga. Una combinación sanadora.

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Foto de Emma Simpson en Unsplash

4. Menor fatiga mental:

Salir despacio también puede ser una forma de reducir la fatiga mental y la tristeza del corredor. Ese desgaste emocional que se produce en entrenamientos muy intensos. Al salir sin presiones, es más fácil disfrutar del proceso. Y vincularse con el entorno, o meditar en movimiento lo que puede hacer que el ejercicio sea más placentero.

5. Aumenta la capacidad de oxidar la grasa:

El slow running se realiza principalmente en el rango de frecuencia cardíaca aeróbica. Facilitando que el cuerpo utilice la grasa como fuente de energía en lugar de depender únicamente del azúcar. Esto es útil para mejorar la eficiencia en las carreras de larga distancia (científicamente comprobado) no es uno de los mitos del running. Correr suave ayuda a mantener un menor riesgo de enfermedades.

6. Al correr lento puedes aumentar la cantidad de volumen de entrenamiento:

Correr despacio permite a los corredores aumentar el entrenamiento. Es decir, pueden rodar más sin tener que preocuparse por el agotamiento o las lesiones. Es posible hacer más kilómetros a un ritmo lento que a uno rápido. Lo que aumenta el tiempo de entrenamiento total. Por ello, pueden correr sin estrés y sin obsesiones.

7. Correr lento para controlar el ritmo cardiovascular:

Muchos corredores usan el estilo de entrenamiento slow running como una herramienta para monitorear y controlar su ritmo cardíaco. Entrenar suave para mantenerse dentro de un rango cardíaco específico. Como, por ejemplo, entre el 60 y 70% de la frecuencia cardíaca máxima. Conocida como la fórmula 180 o el Método Maffetone, es ideal para trabajar la base aeróbica del corredor.

8. Facilita la recuperación:

Entrenar lentamente es una excelente manera de activar la circulación sin someter al cuerpo a un estrés excesivo. Muchos corredores lo incorporan como parte de su rutina de recuperación, después de entrenamientos duros o competiciones. Junto a los estiramientos, una forma de darle un cariño al cuerpo después de un gran esfuerzo deportivo.

¿El slow running es bueno para todos?

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Foto de Nareeta Martin en Unsplash

Sí, correr suave, lento o despacio es adecuado para corredores de todos los niveles. Desde principiantes hasta avanzados. Los corredores principiantes se benefician de él para construir una base sólida y aprender los principios del running. Mientras que los corredores avanzados o veteranos los suman en sus entrenamientos. Para así, aumentar el volumen semanal y mejorar su resistencia sin sobrecargar el cuerpo.

Correr lento con el tiempo te hace más rápido

Un corredor inteligente sabe administrar la fuerza en una carrera, entrenamiento y en la vida misma. Trotar suave para llegar más lejos. Para no agotar todo el combustible y guardar un poco de energía para todo lo que queda por andar.

Y mientras más corras (lento rápido, suave o veloz). Podrás aprender un poco más de ti, de tu cuerpo y por supuesto, del running.

«Ser atento a los detalles de tu carrera te permite ahorrar energía. Lo que resulta en pureza de movimiento: correr libre y con facilidad, trotar con soltura y ligereza, ¡bailar!».
Fred Rohé ~ El Zen del correr.

Libro: The Zen of Running 1974 – Fred Rohé

Trotar suave para llegar más lejos. Para no agotar todo el combustible y guardar energía para todo lo que queda por andar.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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