Corremos para alcanzar objetivos, corremos para agradecer, y al mismo tiempo, celebrar nuestro profundo amor por el running que va más allá de un simple entrenamiento físico; es un compromiso con la vida y la presencia. Corredora poderosa: hoy te propongo correr con intención.

Correr con intención es conectar con el cuerpo en el momento presente. Al mismo tiempo, le da un propósito meditativo al entrenamiento. El running es movimiento; y también, una oportunidad para conectar con nuestros sentimientos, deseos y pensamientos.
Una invitación a salir del piloto automático para correr con intención. El running no es solo un proceso mecánico o matemático; no somos máquinas, tenemos alma. Nuestra mente y espíritu están presentes en cada kilómetro, ya sea en una carrera o un entrenamiento.
Y en el camino de la corredora, alimentar las buenas acciones durante la carrera es profundamente transformador. Y de eso se trata correr con intención, deseo e intuición.
Una carrera benevolente nos permite explorar nuestro interior, y al mismo tiempo, todo lo que nos rodea. Un entrenamiento mental para ser cada día corredoras más conscientes, despiertas y curiosas.
En cada carrera aprendemos algo nuevo sobre nosotros, nuestro entorno y nuestro lugar en el mundo. Los paisajes interiores de cada uno están poderosamente moldeados por nuestra experiencia consciente del paisaje exterior. Permítete maravillarte ante el mundo, mantén vivas y curiosas tus carreras; y disfrutarás más y querrás salir más seguido. Esas son las recompensas del camino menos transitado.
Tessa Wardley, en su libro: Mindfulness para Runners.
Trotar como meditación y reflexión
Trotar con atención es una poderosa herramienta de bienestar analógico. Ayuda a enfocar la mente y el cuerpo. Esto se aplica a un objetivo personal o colectivo:
Por un lado, corres, (o caminas), acompañada de frases de poder, mantras, oraciones y afirmaciones positivas. «Puedo y lo haré», «1 km más», «Hoy corro para _________».
Y por otro lado, le das un propósito, un objetivo. Esas frases se convierten en una tarea mental paralela y enriquecedora de la práctica del running.

Hábitos para correr con intención
Pequeños hábitos nos convierten en grandes corredoras para ganar conocimiento, gratitud, coraje, y al mismo tiempo, entrenar los buenos propósitos.
1. Mantén la voluntad de correr. Conserva la fuerza de voluntad en el tiempo. ¡Hazlo! Ya sea al trotar por la noche, por la mañana o durante los fines de semana. La constancia te acerca más a esa carrera que deseas completar. La intención ayuda, sin embargo, tiene que encontrarte trabajando. Es como la inspiración.
2. Corre con el propósito de respirar de manera consciente. La respiración es la fuente de energía vital. Es esencial para vivir. Repite la frase: «Inspiro y sé que estoy inspirando. Espiro y sé que estoy espirando». Un mantra poderoso también ayuda a regular la respiración. Esto es útil no solo al trotar, sino también, en momentos estresantes.
Así que no tomes la respiración a la ligera. Si respiramos con consciencia plena cuando corremos, podemos recuperar energía. Maximizar el suministro de oxígeno, relajar el cuerpo y la mente y mejorar nuestro bienestar a largo plazo.
Tessa Wardley, en su libro: Mindfulness para Runners.
¡Puedo y lo haré! Obsérvame
3. Atención e intención – la dupla ganadora: Porque correr es prestar atención a lo que sucede en el cuerpo. Al mismo tiempo, es importante tener la intuición de poder crecer como corredora de forma equilibrada. Una corredora consciente sabe cuando, como y hasta donde puede correr, sin obsesiones. Correr es un acto de libertad, no un deber más.
4. Encuentra tu mantra o frase de poder: Esas palabras que resuenan contigo y que consideras poderosas. Dale un objetivo bonito al entrenamiento del día con frases positivas como: «Soy una runner completa, creativa y llena de recursos». Define una intención para ti, o dedica tu práctica de running a alguien especial. Elige tus mantras para correr.
5. Conecta con la intuición y el pensamiento positivo hacia los objetivos que quieres lograr «a tu manera». En muchas ocasiones, escuchamos más las razones del otro que nuestra propia intuición. Quizá, practicar yoga en vez de CrossFit sea lo mejor para ti, ¡o al revés! Cada corredora piensa y siente diferente, escúchate.
La intención y el deseo renovado de seguir corriendo

6. Sonríe con propósito mientras corres o caminas. Una ligera sonrisa tiene el poder de liberar los analgésicos naturales del cuerpo: las endorfinas y genera empatía «La sonrisa es el idioma de la gente inteligente». Sonreír tiene unimpacto psicológico, emocional y fisiológico en los atletas. Correr, caminar y sonreír con intención.
7. Define tu motivación la noche anterior. Entrenarás por la mañana con una práctica bien clara. Presta más atención a la zancada, observa las bellas flores de la plaza, etc. Cualquier cosa que te inspire, está bien. Antes de salir: lee sobre running, recuerda tu objetivo, o simplemente repite «¡gracias por correr conmigo!» agradece a tus zapatillas, a la música que te acompaña o a tu cuerpo. Todo suma.
8. Elige buenas canciones para alimentar tu deseo y generar bienestar recordado. Salir con música es una hermosa manera de viajar en el tiempo y recordar momentos felices. Y también, la música es el amigo invisible que con sus letras, mensajes y ritmo, te acompaña en cada kilómetro. Un estímulo para todos los sentidos
9. Haz un escaneo mental del cuerpo durante el estiramiento. Mantén la atención de estar consciente en el momento presente. No te centres en lo que pasó ayer o lo que tienes que hacer mañana. Porque «es en el cuerpo y no en el pensamiento donde habita la vida». Tomate una pausa para estirar piernas, brazos, torso y pies. Te lo mereces.
Correr con intención, gratitud y conocimiento
Una corredora consciente no se define por sus tiempos, ni tampoco por su velocidad. Pero si, por la calma y atención que pone en cada paso.
Corre con el propósito de ser una mejor persona con o sin zapatillas. Que todo lo que aprendas corriendo, todo ese conocimiento, lo puedas aplicar en tu vida con éxito.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.
