Falsos mitos sobre la meditación mindfulness
Mindfulness

Ideas falsas sobre la meditación mindfulness

Tiempo de lectura: 4 minutos

Quiero compartir lo que he aprendido sobre lo que es y lo que no es la meditación mindfulness; porque pienso, que existen muchas ideas falsas sobre la práctica. En esta oportunidad, comparto 10 mitos sobre la atención plena. Deseo que puedan orientarte y, al mismo tiempo, que sea una invitación a que puedas profundizar más y encontrar tu propio camino como meditador.

Falsos mitos sobre la meditación mindfulness
Foto de Pexels.com

10 Ideas falsas sobre la meditación mindfulness: algunas ideas erróneas (mente en blanco, gurúes y psicodelia)

1. Meditar requiere de un entorno especial. La meditación es una práctica y toda práctica requiere de acción. En ocasiones, postergamos lo que nos hace bien por la falsa creencia de —lo que debe ser—. Se puede meditar caminando por la plaza (práctica informal). O sentado en tu cama en una postura digna (práctica formal).

  • La práctica de atención plena no requiere artificios. Porque el uso de velas, flores, inciensos o un lugar místico/religioso, decorado y perfecto, eso es opcional.

2. La meditación mindfulness «no es para todo el mundo». ¿Quién es todo el mundo? La atención plena (mindfulness) no es solo para «gurúes», ni tampoco, tenemos que ser monjes tibetanos para practicarla.

  • Como mencioné anteriormente, es una práctica y todos tenemos la posibilidad de iniciarnos en ella —orientales u occidentales— los beneficios del mindfulness están disponibles para todos.

3. Meditar es «dejar la mente en blanco». Una de las ideas falsas de la meditación mindfulness más difundidas. Durante la práctica, los pensamientos vienen y van. El objetivo no es controlar ese proceso natural, es «darse cuenta».

  • Y con presencia, usar la respiración como un ancla. Para así, percibir las señales del cuerpo con la atención al momento presente.

La práctica consiste en observar tus pensamientos y dejarlos fluir sin juzgarlos ni aferrarte a ellos.

4. Meditar es trascender y experimentar estados mentales psicodélicos. Esta frase tiene más relación con la meditación trascendental que con la atención plena. En su libro, Atrapa el pez dorado, David Lynch habla sobre su experiencia meditando para encontrar en el «océano de atención pura», las mejores ideas.

  • La atención plena tiene otro propósito: aprender a ser testigos de los pensamientos, emociones y sensaciones. Sin juicio y con compasión.
back view of woman sitting on a rock by a body of water and meditating
Foto de Gülşah Aydoğan en Pexels.com

5. El mindfulness es una meditación para relajarse. Todo lo contrario. La meditación de atención plena nos invita a estar plenamente despiertos. «La meditación es la única actividad humana intencional y sistemática que en el fondo, consiste en no intentar mejorarnos a nosotros mismos. Ni llegar a ningún otro lugar, sino simplemente darnos cuenta de dónde estamos».

  • Meditar con el propósito de jugar con la atención (enfoque abierto) como una lámpara. Para ser testigos de todo lo que sucede, sin juicio. Aquí y ahora.

Otras ideas falsas: evasión, poses difíciles y realismo mágico

6. La atención plena – mindfulness… ¿Es una religión? A pesar de que viene de la tradición contemplativa oriental. Es una práctica aconfesional, no religiosa. Pero sí comparte con muchas corrientes filosóficas y espirituales, la apreciación del misterio de la vida.

  • La atención plena se nutre de prácticas espirituales. Ya que tiene sus raíces en tradiciones religiosas como el budismo. Pero no es una religión. La meditación mindfulness es una práctica con evidencias científicas.

7. Para meditar se requiere mucho tiempo. No es cierto. Una meditación de cinco minutos prestando atención a los sonidos o a tu respiración, para salir del «modo piloto automático» y del bucle de pensamientos; puede hacer la diferencia en nuestra rutina.

  • Por esa razón, obsequiarte unos minutos para agradecer y notar lo que está pasando a tu alrededor.

Prestar atención a lo que ocurre, mientras ocurre. Eso es mindfulness.

falsos mitos sobre la meditacion mindfulness
Foto de Elina Fairytale en Pexels

8. Para meditar hay que adoptar poses complicadas. Otra de las ideas falsas, porque vale la pena recordar que el yoga y el mindfulness son prácticas diferentes. En la práctica de atención plena no se necesitan ni asanas, ni mudras (gestos con las manos). Porque se puede meditar sentado, en movimiento, caminando, trotando o cepillándose los dientes. Es tu práctica. Hazla tuya.

  • Y, ¿Cómo medito yo? Sentada, con una postura recta, pero no tensa, piernas cruzadas y con una mano encima de la otra, con las palmas hacia arriba, apoyadas en el regazo. Recuerda, no hay realismo mágico, ni pose ideal para meditar.

«Prácticamente todo el mundo puede respirar con facilidad. Y en las circunstancias adecuadas, prácticamente todo el mundo puede meditar.». Jon Kabat-Zinn.

9. La meditación de atención plena es una pérdida de tiempo. Uno de los motivos por los que las personas no meditan, es que no pueden dejar de HACER. Y para meditar, hay que SER. He escuchado a muchas amigas sentir culpa por no estar «haciendo cosas». Y piensan que meditar es perder el tiempo o es aburrido.

  • Meditar no es perder el tiempo, es una ganancia del pensamiento. Y pensar que es aburrido es una de las ideas más falsas sobre la meditación mindfulness. Como toda práctica, necesita que le pongas el cuerpo y la intención.

10. El mindfulness como herramienta para huir de la realidad. El mindfulness nos saca de la vida en modo piloto automático. Ya que la tecnología malentendida nos aleja de nosotros mismos. Secuestra nuestra atención. Meditar nos acerca a nuestra verdadera esencia.

  • La atención plena es todo lo contrario a la evasión. Tiene que ver con el desarrollo humano, esa manera única que todos tenemos de estar en el mundo. Es realmente, un entrenamiento mental.

Diez mitos menos, una práctica más cerca. El mindfulness no es para gurúes ni para personas perfectas. Es para ti, aquí y ahora, con lo que tienes.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

Sobre la autora:

Dejá una respuesta