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Running Bites

Correr para agradecer: el running como acto de gratitud

Tiempo de lectura: 2 minutos

El otro día me tomaba un café con medialunas después de correr unos kilómetros y, muy feliz, pensaba lo siguiente: ¿Por qué no correr para agradecer? Corremos para crecer, para desafiar al reloj, cruzar metas y descubrir de qué estamos hechos realmente. Hoy te propongo que me acompañes para convertir tus kilómetros en un acto de gratitud y amor.

Correr para agradecer
Photo by Claudio Olivares Medina on Pexels.com

La gratitud también se entrena

Los corredores que damos vueltas a la plaza no somos únicamente una máquina en acción. Nuestra mente y espíritu nos acompañan en cada zancada. La gratitud nos enseña a darle valor a las pequeñas alegrías de todos los días. Y el running es el espacio ideal para practicarla.

Como manifiesta el maratonista y escritor argentino Santiago García:

Correr es hermoso, me hace sentir humilde y agradecido. Aconsejo tomarse siempre un instante para recordarlo.

Santiago García, en su libro: Volver a correr.

Un trote suave para calentar el cuerpo en invierno, la sonrisa de otro corredor que te pasa por al lado, la alegría de compartir la pasión por el running con tus hermanos o hijos. Hay tantas maneras de agradecer que este post se queda corto.

Cuando hablo de gratitud no te pido que todo tenga que ser perfecto o ideal para sentirte agradecido. Ese no es el objetivo, ni el deseo de esa propuesta para correr de vez en cuando con esa actitud.

Correr más allá de un resultado numérico, salir a la plaza para encontrar un espacio de comunión con tu mente y tu corazón. Sé que es abstracto, pero es un intento: la gratitud es más fácil sentirla que explicarla.

Imagen de freepik

¿Qué significa correr para agradecer?

El agradecimiento es un concepto en constante cambio, el running también lo es. Si estamos atentos, encontraremos muchos motivos para sentirnos agradecidos antes, durante y después de entrenar.

Es una forma de ver el running como una meditación en acción. No en lo que hicimos hace dos años y salió mal, no en lo que aún no hemos conseguido. La gratitud de respirar en este momento, de sentir que el corazón late fuerte, de reconocer el amor que tenemos para dar y para recibir.

Esa es una carrera de agradecimiento.

Correr para agradecer es solo una propuesta, porque cada uno de nosotros tiene la oportunidad de elegir a qué le dedica su tiempo y atención. Esa es la esencia y la libertad que nos da el running.

Correr es vivir, compartir y dar las gracias

Aquella mañana con el café y las medialunas se despertó en mí una intención: correr más para agradecer y menos para sufrir. ¡Gracias running!


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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