Antes de conocer lo que era la meditación en movimiento entrenaba en piloto automático. Música a todo volumen, celular en la mano, contando los minutos para terminar. El cuerpo se movía, pero yo no estaba ahí. Un día, por accidente, salí a correr sin auriculares.
Los había olvidado en casa y no tenía ganas de volver a buscarlos. Fueron los treinta minutos más raros de mi vida. Sin música, solo el ruido de mis zapatillas en el asfalto y mi respiración. Al principio me desesperé. Después, algo cambió.

Empecé a notar formas y colores que nunca había visto aunque pasara por el mismo lugar de siempre. El color de las hojas. Una señora que siempre estaba en el mismo banco con su perrito. Mi propia respiración acelerándose en la subida y calmándose en la bajada.
Eso, sin saberlo, fue mi primer encuentro con la meditación en movimiento.
No hace falta una postura especial ni un retiro espiritual. Hace falta estar presente en lo que estás haciendo mientras lo estás haciendo. Y eso, en el running, tiene un nombre: mindful movement.
La meditación en movimiento acerca la práctica meditativa al trajín de la vida diaria. Y puede ser la opción más viable para todas aquellas personas a las que la meditación sentada les resulta difícil.
El arte de la quietud en un mundo agitado – Magnus Fridh.
¿Cómo practicar la meditación en movimiento: mindful movement durante tu entrenamiento?
La Meditación en movimiento: mindful movement suele relacionarse con la práctica del yoga. El mindful running, y otras disciplinas cuerpo y mente. Sin embargo, una clase de abdominales, CrossFit, bailar, o cualquier tipo de actividad física. Puede ser una excelente oportunidad para ejercitar la actividad física consciente.
Considera estas ideas y quédate con las que resuenen contigo:
Observa el espacio que te rodea. Antes de realizar tu entrenamiento mira con atención focalizada tu espacio de práctica. Tómate unos minutos para sentir la luz y temperatura del lugar. Observa (sin juicio, si es posible) a las personas, y objetos que tienes a tu alrededor. Siente el alma del momento y registra con tus sentidos cómo te sientes.
Propuesta: Hazte preguntas: ¿Dónde estoy? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué oigo? O ¿Qué veo?
Muévete con una intención y que sea algo más que un propósito físico. Como la flexibilidad, ejercitar la fuerza, o ganar resistencia. La meditación en acción es una invitación a entrenar y darle un espacio seguro a tus emociones.
Propuesta: Elige una intención para tu actividad física, puede ser: «Hoy elijo trabajar la paciencia», o «puedo, y lo haré». Los mantras y las frases de poder son muy efectivas. Enciende tu llama interna.
Alterna tus puntos de atención. Encuentra tu drishti (mirada en sánscrito). Ese punto de enfoque específico que se aplica a la meditación y las posturas de equilibrio en el yoga. Concentrar tu mirada en un objeto fijo durante la práctica mantendrá tu concentración, y en consecuencia, tu desempeño.
Propuesta: Durante tu entrenamiento o estiramiento varía los puntos de enfoque y concentración. Una imagen física o mental, un objeto a lo lejos. Todo suma a la hora de mantenerte presente y consciente de tu desempeño.

Meditación activa = mindful movement: correr, bailar, caminar o entrenar con conciencia plena en el momento presente
Desconéctate del mundo digital, usa el teléfono inteligente en modo avión, para que ejercitarse sea tu momento de conexión contigo y con todo lo que te rodea. Sin distracciones digitales, puedes concentrarte en disfrutar un espacio de tiempo de calidad, dedicado a tu bienestar.
Propuesta: Correr sin tecnología o también, caminar en silencio. Sin música, ni mensajes de texto, es una buena forma de practicar la desconexión y la meditación.
Prestar atención a las señales físicas. Y al mismo tiempo, a tu movilidad te permitirá reconocer la diferencia entre estar cansado o agotado. Porque un dolor, tensión o agotamiento puede ser pasado por alto. Cuando a pesar de las señales, seguimos entrenando con riesgo de lesionarnos.
Propuesta: Pregúntate ¿Esta es la postura correcta para este ejercicio? O también, ¿Cómo me siento?
Sintoniza con tu respiración. En la meditación activa la respiración ciertamente es la guía más poderosa para regresar tu atención al cuerpo. Y así, observar y dejar pasar los pensamientos automáticos que te pueden distraer de tu intención. Focalízate en tu respiración, ella será el ancla para mantener tu atención en el ejercicio.
Propuesta: Concéntrate en tu respiración diafragmática, y luego, observa el ritmo de la inhalación y exhalación. En ese proceso natural y maravilloso que oxigena los músculos.
«La respiración es el puente que une la vida con la conciencia. Que une al cuerpo con sus ideas» Thich Nhat Hanh.
Entrena con compasión hacia ti y hacia los demás. Durante una carrera de running, práctica de yoga o ejercicio físico, solemos compararnos, (bien o mal), con los demás. Por lo tanto, una buena idea es recordar que todos estamos haciendo lo mejor que podemos en ese momento. Humanidad compartida.
Propuesta: Concéntrate en realizar el ejercicio y no tanto en el desempeño de los demás, eso es un signo de salud mental. Una buena idea es cerrar los ojos en determinados ejercicios. Trátate con más amabilidad y menos exigencia.
Mindful movement: el entrenamiento consiste en volver a traer tu mente al momento presente
Cuando aparece un pensamiento, le dices «hola» y luego le dices «adiós». Y cuando llega otro pensamiento, le saludas también y después te despides de él. No luches. No digas: «¡Qué mal estoy! ¡Pienso demasiadas cosas!», no es necesario que hagas eso. Di «hola» y «adiós», relájate y suelta. Lleva tu mente al momento presente y descansa en la consciencia de tu cuerpo.
Miedo, Vivir en el presente para superar nuestros temores – Thich Nhat Hanh.
Y por último, no olvides la gratitud
La meditación en movimiento también te acerca a la gratitud. Agradecer la posibilidad de movernos con agilidad, de cuidarnos. Trabajar también la flexibilidad y la fuerza mental.
Dar las gracias abre un universo de posibilidades. De sintonizar con el presente y darle significado a las pequeñas cosas de cada día.
Agradecer no se trata de ignorar lo que nos interpela. Se trata de reconocer que meditar es una forma de reconocer nuestra fuerza. Y también, un acto de amor propio y genuina bondad hacia uno mismo.
En resumen, no solo se trata de meditar en posición sentada. Caminar, correr, o cargar peso en el gym, son buenas rutinas para practicar la meditación activa. Una forma hermosa de estar presentes en el presente.
Es importante recordar que la meditación mindfulness no es para relajarse, ni tampoco es una religión. Esas ideas forman parte de los mitos sobre la meditación de atención plena.
El cuerpo no está en el pasado, ni en el futuro. El cuerpo se siente aquí y ahora. La meditación no es para luchar, sino para soltarlo todo.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.
