Si salir en primavera es florecer, correr en otoño es ideal para reflexionar y renovarse como corredor. Algo tiene el otoño que inspira a hacerlo con intención. Tal vez sean los tonos de la naturaleza, los olores, la temperatura… ¿Quién sabe? Salir en otoño tiene una magia especial.

Sobre los retos de salir y correr en otoño – algunas ideas:
1. Entrenar en otoño requiere más indumentaria que hacerlo en primavera. La ropa térmica sale del armario: guantes, gorros y medias largas se convierten en nuestros mejores compañeros al salir. Antes de salir, siempre recuerda hacer un buen calentamiento.
2. Entrenar con frío tiene sus desafíos, la posibilidad de resfriarse se potencia. Hay que planificar la ruta (cerca de casa es mejor), y el estiramiento hacerlo bajo el techo antes o después de una ducha caliente. 💡 Y luego, beber un café, mate, infusión o té.
3. Los runners nos sentimos felices al correr en otoño. Sobre todo, aquellas personas que salen a entrenar con frío. Salir con la temperatura otoñal es una oportunidad para entrenar la disciplina, la fuerza mental y el compromiso. Y a la vez:
4. El otoño es una oportunidad para renovar el compromiso. O tomar una pausa necesaria para investigar sobre nuevos entrenamientos, libros sobre running para ampliar tus conocimientos técnicos, y más. Leer sobre el tema es crecer.
Para concentrarnos en la naturaleza para ver, oír, oler y sentir el mundo fuera de internet.
5. El running como un hábito de desconexión digital. Para dirigir la atención a experiencias más analógicas. Algo que va más allá de las pantallas y los likes en redes sociales. Correr en otoño conecta con el cuerpo, que vive y se siente en el presente.
6. El ciclo de la naturaleza le revela toda su belleza y el mágico esplendor. Caen las hojas de los árboles, en un proceso de renovación interna y externa. Y, con esa energía disponible, disfrutar de los beneficios del running es una bendición.
7. Es la estación ideal para entrenar en grupo y todos juntos ir más lejos. Rodar con amigos es una excelente forma de mantener los objetivos y apoyarse mutuamente. Porque la estación otoñal es donde muchos se preparan para las carreras que están por venir.
8. Es una maravillosa oportunidad para ejercitar la mente. Porque un corredor meditador (o mindful runner), se entrena para observar sus pensamientos con más curiosidad y menos juicio. La meditación es una práctica compatible con el running. Si no te gusta rodar en otoño, siempre tendrás un espacio para meditar.
El running como una oportunidad de renovación:
Una buena idea para mantener la pasión por entrenar en todas las estaciones, es aceptar «los altibajos del running».
Un día, corres con tranquilidad sin tiempos y distancias establecidos. Pasa el tiempo y comienzas a desear objetivos más ambiciosos. En esos momentos en donde sientes que no avanzas, puedes observar el crecimiento noble de la naturaleza. Para crecer en el running, la palabra clave es: progresión.
- En cada entrenamiento con lluvia, frío o calor; te acercas más al corredor que quieres ser.
- El running siempre es una oportunidad de renovación para comprobar qué tan lejos puedes llegar.
- No necesita un momento especial. Corre suave y feliz en otoño o en verano. Durante todo el año.
- Lo más lindo del running es el vínculo que generas contigo y con los demás. Es una práctica que te une al sentimiento de gratitud por la vida, con la salud y el amor.
- Aprovecha esta temporada otoñal para trotar y conversar. Sobre la familia, los cambios y todo lo bueno que está por venir.
- Entrena la paciencia, la calma y la creatividad para que, con o sin zapatillas, disfrutes los beneficios de la práctica del running cada día todos los días.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.