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Running

Ideas para entrenar la gratitud al correr

Tiempo de lectura: 4 minutos

Si quieres convertir tus entrenamientos en espacios de agradecimiento, estas 15 ideas para entrenar la gratitud son para ti.

Un día antes de cumplir 50 años participé en los 15k de Rosario. La salida fue en el Monumento a la Bandera, a orillas del río Paraná. La carrera comenzó con uno de los amaneceres más bellos que he visto en Argentina. Pasaba por un momento difícil de mi vida, y, ese momento sublime, fue revelador para mí. Recordé que correr es mucho más que un entrenamiento: es un acto de gratitud por la vida y la salud. Desde ese día, cada kilómetro que corro tiene un poco de esa emoción y de ese aprendizaje.

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Foto de Cara Denison en Pexels.com

Tal vez por haber empezado a correr de grande es que no puedo dejar de sentirme agradecido. En cualquier lugar del mundo donde esté corriendo. Siempre hay un momento en el que siento esa gratitud y tomo registro de la felicidad que me da correr.

Santiago García, en su libro: Volver a correr.

15 ideas para entrenar la gratitud al correr

Siento que hay que estar despierto para ver los chispazos de energía y vitalidad que nos ofrece la práctica del running. Para eso se necesita presencia y, en algunas ocasiones, tenemos dificultad para enfocarnos en lo que realmente importa. La gratitud también se entrena.

Ideas para aplicar durante el entrenamiento

Ideas para entrenar la gratitud mientras estás corriendo, caminando, bailando o haciendo ejercicios de fuerza.

1. Habitar el cuerpo: Un corredor despierto se conoce y escucha las señales. Sabe reconocer el momento para darlo todo, y cuándo debe bajar el ritmo. Cuando entrena, entrena. Cuando compite, compite. Pero no entrena compitiendo. En consecuencia, agradece cada momento.

2. Estar presentes: Entrenar la gratitud y la atención para agradecer todo lo que nos rodea. Tal vez no sea el paisaje más soñado. Tampoco contamos (aún) con las condiciones físicas que hemos ideado en nuestra cabeza. La capacidad de aceptar el momento presente, tal y como es con agradecimiento.

3. Valorar lo que tenemos: Dar gracias por cada elemento que nos acompaña mientras corremos. Como por ejemplo: las zapatillas y la indumentaria que nos protegen.

Salir para agradecer todo lo que está a nuestra disposición.

4. Disfrutar: La gratitud está asociada a saber disfrutar de las cosas buenas de la vida. Teniendo en cuenta que cada momento es único e irrepetible, correr para agradecer es una oportunidad para pasarla bien. Puedes entrenar sin competir todo el tiempo. Baila, canta, sonríe al que pasa a tu lado. ¡Disfruta!

5. Estirar: Un corredor agradecido sabe que el estiramiento en el running es esencial. Luego de recorrer varios kilómetros se permite el tiempo de estirar y respirar para volver a la calma. Es la mejor forma de darle gracias a sus músculos por el esfuerzo realizado.

6. Dedicar una carrera o entrenamiento a un ser querido y agradecer su presencia puede ser un impulso y la gasolina para hacer ese kilómetro de más.

7. Correr con la intención de agradecer escuchando carreras guiadas. ¡Una poderosa thank you running! Que puedes encontrar en la aplicación de Nike Run, puede ayudarte a entrenar con ese propósito.

8. La música y el running son la dupla ideal para traer al presente esa alegría que permanece en nuestra memoria. Una hermosa manera de viajar en el tiempo y recordar momentos felices. Agradecimiento por lo vivido y aprendido.

Ideas para entrenar la gratitud
Foto de Alexas Fotos en Pexels

Ideas para cultivar fuera del entrenamiento

Ideas para entrenar la gratitud mientras estiras al despertar, te tomas un café, al meditar o cuando vuelves a la calma después de un entrenamiento retador.

9. Expresar gratitud por la mañana es una buena forma de empezar la jornada de una forma luminosa. Orar, meditar sobre el poder de agradecer o simplemente decir: «gracias por este día».

10. Hacer un escaneo mental de todo tu organismo ejercita el agradecimiento y, a la vez, nuestra atención. Nos reconcilia con el momento presente. Como dice el Dr. Mario Alonso Puig en su libro de mindfulness ¡Tómate un respiro!: «Es en el cuerpo y no en el pensamiento donde habita la vida».

11. Sonreír mientras corremos es sanador. De estas ideas para entrenar la gratitud, es mi favorita. Una ligera sonrisa tiene el poder de liberar los analgésicos naturales: las endorfinas. Y genera empatía:

12. Expresar gratitud por lo que consideramos una derrota nos convierte en corredores más resilientes. Ser capaces de mirar atrás y aprender de los errores. Y a pesar de todo decir ¡gracias!

13. Encontrar tu propio mantra o frase de poder. Esas palabras que resuenan contigo y que consideras poderosas. «Estoy agradecido por _____». Elige un lenguaje positivo.

14. Un buen corredor no se define por su velocidad, sino por su felicidad. Atar tu valor a un resultado puede ser retador para muchos, pero no para todos. Somos mucho más que miles de datos.

15. Compartir lo vivido con otros es una manera de agradecer la libertad de correr y valorar lo aprendido. Leer libros es una forma de cultivar el agradecimiento.

Ideas finales para entrenar la gratitud:

No hace falta esperar un cumpleaños, ni una carrera especial, o un amanecer espectacular. Cada vez que te pones las zapatillas tienes la oportunidad de agradecer. Por el cuerpo que te lleva, por la ciudad que te recibe, por las personas que corren a tu lado.

Corre para agradecer. La vida responde.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

Sobre la autora:

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