Mindfulness

Correr para conectar con tu fuerza y sabiduría interna

Tiempo de lectura: 5 minutos

Correr para conectar con tu fuerza y sabiduría interna. El running es mucho más que carreras y medallas. Correr es una forma de autoconocimiento. También es amor propio. Es un encuentro íntimo con la motivación, el ritmo y la música vital que se gesta dentro de cada uno de nosotros. 🌟

Correr para conectar con tu fuerza
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Esa energía e intuición que nos moviliza, que nos impulsa a hacer desde el Ser. Y que en muchas ocasiones, silenciamos por prestarle atención a las voces que vienen de afuera. En forma de opiniones, mitos del running, creencias y etiquetas.

Mucha información externa y poca atención a nuestras propias necesidades ¿Cuándo dejamos de escucharnos? La invitación es a escuchar tu cuerpo y a tu intuición. Puedes correr para soltar y encontrar algo más nutritivo en el camino.

Por supuesto que no hay fuerza sin debilidad. «Sin sombra no hay luz». Solo que hoy vamos a poner atención en la fuerza del corredor. De reconocerla en ti, y en consecuencia, en los demás.

Correr para conectar también con tu fuerza interna y externa

☑️ Fuerza interna: Correr para entrenar nuestra mente y atención.

Fuerza externa: Salir a correr para entrenar el cuerpo físico.

La fuerza interna y externa en equilibrio, lo que recordamos como mente sana en cuerpo sano.

👉 Correr para crecer y desatar los nudos y laberintos mentales que se forman en nuestra cabeza. Por nuestras creencias, el trabajo, las preocupaciones, etc. El running como meditación activa y creativa.

👉 Correr para conectar con tu cuerpo, ser el cuerpo. Desconecta un poco de lo digital. Y presta atención a la fuerza o debilidad de tus piernas, respiración, latidos de tu corazón, etc. El running como una herramienta para fortalecer y «poner tu máquina» en movimiento.

El running es una conversación entre la mente y el cuerpo

Correr para conectar con tu fuerza interna y externa. Mente (la fuerza interna) y cuerpo (la fuerza externa) en equilibrio.

Correr es un baile entre la mente y el cuerpo. Cada respiración y cada latido del corazón son parte de un diálogo constante. Nuestros pensamientos, percepciones y sensaciones influyen. El anhelo de cada corredor es que esa comunicación interna sea fluida, positiva y esté en equilibrio.

Aprender a correr es entender que el running es una conversación entre la mente y el cuerpo. Al mismo tiempo, no siempre será una charla amable. Habrá peleas, desacuerdos, contradicciones, y eso está bien. 👍

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Correr para conectar con tu fuerza interna – «Meditación, atención y compasión»

Tus pensamientos, recuerdos y emociones forman tu fuerza interna. Y, en consecuencia, esa fuerza interna influye directamente en tu desempeño al correr. El mindful running o carrera consciente ayuda al corredor a «prestar atención al momento presente con intención y sin juzgar».

Con la práctica constante de la meditación activa, correr puede ser un momento ideal para reflexionar. No es magia, ni la cura milagrosa para la ansiedad. Es una oportunidad para observar los pensamientos automáticos que te asaltan mientras entrenas.

Porque ¿Cuántas veces nos hemos encontrado comparándonos con otro corredor? El mindful runner hace foco en su flexibilidad y fortaleza mental. Sabe que la mente también se entrena cuando él sale a correr.

👉 Carreras guiadas, meditar antes o después de correr, mantras, música que te inspire, frases que te motiven, videos, etc. Todo lo que te haga desarrollar una mayor consciencia interna, suma.

El running se basa en objetivos, sin embargo, cuando las metas son demasiado exigentes, el cuerpo se resiente. Dicen que «la mente emite cheques que el cuerpo no puede pagar». Por lo tanto, el cuerpo debe fortalecerse. Esto es necesario para correr bajo la lluvia o a pleno sol.

La mente es muy poderosa. Sin embargo, no se corre solo con los pensamientos y frases positivas. ¡Hay que poner el cuerpo en movimiento! Y si está fuerte, ¡mejor!

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Correr para conectar con tu fuerza externa – «Fuerza, flexibilidad, buena alimentación y descanso»

¿Ejercitar la fuerza para correr? O, ¿correr para ser más fuerte? Un par de preguntas que vale la pena recordar antes de una carrera o maratón.

El organismo necesita estar preparado para una competencia. En eso creo que todos estamos de acuerdo. Es fundamental contar con una buena respiración, resistencia, técnica de carrera y fuerza muscular. Ya que cada corredor es diferente. Por lo tanto, la fuerza externa varía según la edad. También depende del género, la genética y el estilo de vida, etc.

Lo importante es saber gestionar las expectativas, (propias o ajenas). Por ello, se debe escuchar más al cuerpo y no tanto al amigo del gym. Fortalecerlo de acuerdo a tus capacidades. Evita comparaciones y entrena sin maltratarlo. El cuerpo no es solo una máquina que pasea nuestras confusas cabezas.

«No pain, no gain», (sin dolor no hay ganancia), debe jubilarse como frase motivacional. Además de la fuerza, la flexibilidad es muy importante para un corredor porque combinar yoga y running es una buena idea; te convierte en un runner más compasivo contigo y con los demás.

El yoga, (a diferencia del running), no busca objetivos. Es una práctica que le da a tu cuerpo mayor flexibilidad y equilibrio. Correr para conectar con tu fuerza interna, con el zen del correr. Al mismo tiempo, te puede llevar a experimentar otro tipo de entrenamientos y deportes.

La alimentación, el bienestar digital y el descanso forman parte del autocuidado. Darle combustible de calidad al cuerpo, desconectar de las pantallas y descansar, mejora tu rendimiento al correr. También, aumenta tu calidad de vida. Correr es vivir con una consciencia del cuerpo que va más allá de su apariencia física.

Correr con amigos, el desafío de una maratón, o simplemente, correr detrás del bus sin desmayarse en el intento

El corredor aprende a valorar su cuerpo no solo por su estética, sino por su asombrosa capacidad y los lugares a los que puede llevarlo. El running es una herramienta de empoderamiento que transforma la autopercepción; por ello, la presencia de mujeres y hombres runners es cada vez más notable en nuestras calles y parques.

El runner valora cada zancada, cada medalla, cada kilómetro recorrido en el asfalto o en la montaña. Y al mismo tiempo, ese entrenamiento sencillo e imperfecto, en donde corre para agradecer, y en silencio, para recuperar fuerzas, luego de una «derrota».

Sal cada día a encontrar tu: ¿para qué corro? A veces la respuesta se presenta a un ritmo lento, otro día quizás llegará más rápido. ¿Quién sabe?

Existe un regalo en la elección de tener esa conversación honesta entre mente y cuerpo. La dualidad de correr para vivir, vivir para correr. El objetivo es claro: fortalecer el cuerpo y conectar con tu fuerza, tanto la que muestras al mundo como la que guardas dentro. Todo es posible, a la vez o de a poco.

Elige lo que te haga bien a ti. Balancea tus fuerzas internas y externas para correr sin estrés. Invoca la serenidad en todo lo que hagas. En el running y en la vida.

Que para muchos de nosotros 😀 ¡es lo mismo!


¡Gracias por acompañarme hasta el final de este post! Valoro mucho tu tiempo y atención en un mundo lleno de distracciones digitales; espero que estas líneas te hayan inspirado tanto como a mí.

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