Correr por la mañana
Running

Correr por la mañana: consejos para madrugadores

Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Se puede aprender a correr por la mañana?

Hay algo profundamente poético en ver a una persona trotar en cámara lenta mientras amanece. Es la imagen idílica que todo corredor persigue: entrenar antes de que el mundo despierte. Sin embargo, entre el deseo y la práctica, la realidad suele imponerse.

Correr por la mañana
Correr por la mañana Foto de MART PRODUCTION en Pexels

Por lo general, nos cuesta despertarnos más temprano de lo habitual. El trabajo y las responsabilidades le quitan el espacio que queremos darle a nuestra pasión por el running. Hay una larga lista de razones por las que ese deseo se complica. Sin embargo, este post no habla sobre eso.

El objetivo es ¡avanzar! Es importante ganarle a la inercia y moverse. Además, encontrar razones para que correr por la mañana sea un hábito es crucial. Esto permitirá que el hábito pueda ser mantenido en el tiempo. Ahora, no es necesario salir todos los días al alba; tampoco es obligatorio hacerlo bajo la lluvia o entrenar hasta el cansancio. Para ser un buen corredor lo importante esser constante, y disfrutar de la práctica.

No hay un horario ideal para practicar el running, entrenar por la tarde también tiene su encanto. Sin embargo, si tu deseo es correr por la mañana, aquí tienes unas buenas ideas y consejos no pedidos para retomar la actividad, o comenzar a hacerlo:

correr por la mañana
Imagen de Drazen Zigic en Freepik

5 consejos para salir a correr por la mañana

1. Planifica tu entrenamiento: Y no solo el trabajo que vas a realizar: kilómetros, tiempo, trote suave, o fartlek. Toma en cuenta la ruta o la playlist que vas a escuchar en el camino. Visualizar, tener un objetivo claro y ¡disfrutar! Incluye el gozo en la planificación.

2. Prepara tu ropa, calzado y accesorios, eso permite que no te demores escogiendo qué te vas a poner. Por otro lado, chequear la batería de los dispositivos (reloj, celular, auriculares) previamente; eso evitará que encuentres excusas para no salir. O quizás, pueda ser una buena oportunidad para trotar sin tecnología.

3. Cenar temprano para poder descansar bien y despertar con energía para correr por la mañana con mucha más facilidad. Y no solo se trata de hacer una cena ligera, tener hábitos de desconexión digital mejora la calidad del sueño. Desconectar con intención por tu salud física, mental y emocional.

4. Desayuna algo ligero, rápido y nutritivo: No te compliques con comidas elaboradas; lo importante es desayunar y salir de casa. El running es una disciplina que demanda mucha energía, por lo que no recomiendo practicar running sin comer. No olvides hidratarte antes, durante y después.

Tu taza de café está repleta de polifenoles y antioxidantes que ayudan a combatir la inflamación y el estrés oxidativo.

5. ¡Sal a correr! La pasión no es la única que impulsa al runner, es un hábito que elegimos una y otra vez. Es mentira que se corre con una sonrisa en la cara todo el tiempo. Muchas veces, los primeros minutos no son amables. La motivación y la sonrisa pueden encontrar al corredor en el camino. Así que, como dice Chema Martínez: No pienses, ¡corre!

Y por último, (y no menos importante). Sé ese corredor que respeta las normas de etiqueta para entrenar. No te olvides de las normas de convivencia. No cruces con el semáforo en rojo, por ejemplo. ¡Ojo! El respeto al derecho ajeno es la paz.

La mañana es un buen momento para la práctica sin estrés. Tempranito todo es más leve, el sol nos recibe con su luz suave y el día promete.

Comenzar el día con acción, es salud física y mental

Estos consejos para prepararse y entrenar con la intención de madrugar quizá no sean la fórmula mágica que estás buscando. Sin embargo, son una invitación a mover tu cuerpo real. No el cuerpo virtual: (juegos de video y redes sociales).

Correr por la mañana es especial. Comenzar el día dándole a tu cuerpo y a tu mente un espacio para la salud, es revitalizante. Es una buena manera de sentirse vivo. Poder salir a gustito y empezar la jornada con energía e ilusión.

Pero ojo, el running no es lo único que existe para moverse, eso lo sabes. Por ejemplo: el yoga, pilates o el entrenamiento funcional, son muy buenas opciones. Es una excelente forma de meditar. Bailar, caminar, respirar, andar en bici, todo suma.

Y no olvides entrenar con gratitud. Estamos vivos porque estamos en movimiento.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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