correr bajo la lluvia
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Correr bajo la lluvia: beneficios y cuidados

Tiempo de lectura: 5 minutos

La primera vez que salí a correr bajo la lluvia en Buenos Aires fue sin querer. Había salido con el cielo nublado y a los veinte minutos cayó un aguacero de los buenos. De esos que en Venezuela llamamos «palo de agua»: rápida, intensa y sin aviso. Podría haberme resguardado. Había una parada de colectivo a media cuadra. No lo hice.

Seguí corriendo. Empapada, con las zapatillas chapoteando en los charcos y una sonrisa que no podía explicar. Desde ese día, la lluvia dejó de ser un obstáculo. Se convirtió en una oportunidad.

Hoy te cuento por qué vale la pena animarse a correr bajo la lluvia, y cómo hacerlo sin arriesgar la salud ni el buen humor.

Foto de Aleksandar Pasaric en Pexels

Entrenar bajo la lluvia es un gran ejercicio no solo físico, sino también, mental. La atención se agudiza al máximo porque debe estar puesta en cada pisada y movimiento que das. Intuitivamente, te propones trotar más lento para evitar un resbalón.

Se corre con todos los sentidos. Sin embargo, cuando llueve, el corredor está realmente en el momento presente. El corredor se vuelve más consciente de su entorno por puro instinto de supervivencia.

La velocidad se reduce y se activa al máximo la atención.

Beneficios de correr bajo la lluvia

Los entrenamientos pasados por agua tienen su magia. El corredor que se atreve a correr bajo la lluvia experimenta beneficios físicos y mentales. Esto ocurre incluso si es solo una vez y sin las «condiciones ideales». Es una experiencia distinta y vale la pena ser vivida.

Es bueno correr bajo la lluvia, ya que:

La llovizna mantiene fresco el cuerpo del corredor, y el sudor no se percibe. Siempre que la temperatura juegue a favor, se agradece correr con una lluvia refrescante. Porque el agua regula la temperatura corporal.

Salir mientras llueve tiene un componente lúdico. Tiene algo especial que nos conecta con el juego, con ese niño o niña que llevamos dentro. Si observas bien, verás que los runners corren con un estado de ánimo distinto; puede ser una ligera sonrisa, o un semblante diferente.

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El aire de la ciudad se siente distinto, más limpio. Si tienes la suerte de hacerlo rodeado de naturaleza, percibirás el «olor a lluvia», (conocido como petricor). Este aroma sin duda, generará una sensación de bienestar en ti.

El entrenamiento bajo la lluvia es terapéutico e invita a entrenar de manera consciente. Sentir el agua en el rostro y el cuerpo tiene un efecto renovador. Limpia e inspira.

¿Otros beneficios de correr bajo la lluvia? Puede ser muy romántico. Y como dice Santiago García, en su libro:

Bajo la lluvia, todo parece más dramático y heroico. Y, cuando cruzamos la calle, desde los autos nos observan como si estuviéramos locos, pero también nos miran con admiración.

Santiago García – Aprender a correr, Consejos, historias y guía para corredores novatos y experimentados.
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Correr bajo la lluvia: Cuídate antes, durante y después de entrenar

Los consejos para entrenar con cuidado y seguridad bajo la lluvia nunca están de más. Cada corredor tiene sus hábitos o cábalas; tomando en cuenta que lo importante es cuidarse y disfrutar. No olvides estos detalles para que la experiencia sea lo más agradable posible.

Antes de salir: Usa la indumentaria ideal para mantenerte lo más seco y fresco posible

Camiseta, shorts o calzas de material técnico, no de algodón.

Elige ropa de colores brillantes, llamativos y en lo posible, con material reflectante. Hacerse ver en todo momento forma parte de la seguridad y de las normas de etiqueta para runners.

Chaqueta rompevientos o impermeable. Muy importante, que sea transpirable.

Zapatillas con buen agarre, medias livianas, anti rozaduras y si es posible, de material impermeable.

Gorra para proteger tus ojos del agua; los lentes también son una buena opción.

Importante: Cuida tu piel. Coloca vaselina o protectores adhesivos en las zonas del cuerpo vulnerables a los roces (pezones, axilas, entrepierna, dedos, talones).

Foto de Karolina Grabowska en Pexels

No te olvides de calentar

Si llueve, haz el calentamiento bajo techo. Es una forma amable de prepararte para lo que viene. Porque «el running es una conversación entre el cuerpo y la mente». No solo se corre con las piernas; la cabeza también acompaña y mucho.

Por eso, si está lloviendo, conviene hacer unos ejercicios de calentamiento en casa. También es útil realizar respiraciones previas bajo techo.

Otras opciones para calentar:

Trote ligero para poner a punto el cuerpo. Si cae una garúa haz una carrera suave de 5 o 10 minutos siempre es una buena elección.

Saltar la cuerda antes de salir de casa. Un calentamiento práctico y rápido antes de animarte a correr bajo la lluvia.

Durante el entrenamiento: Una buena elección del recorrido. Se trata de correr bajo la lluvia y no en medio de una tormenta

Elige bien por dónde vas a entrenar. Las aceras habituales serán más resbaladizas, por lo tanto, saber dónde estás pisando te dará más seguridad. Ver y ser visto.

Baja el ritmo de carrera y si es necesario acortar el entrenamiento. Si ese día tenías preparado un entrenamiento largo, no pasa nada si cambias de plan. El running también es flexibilidad mental.

Seguridad ante todo. Trotar bajo una lluvia moderada es diferente. Hacerlo durante una tormenta con rayos y truenos es peligroso. En ese caso, resguárdate. «Soldado que huye sirve para otra guerra».

Después de entrenar: Al finalizar la carrera lo mejor es secarse lo más rápido que puedas y estirar.

Si no puedes cambiarte de ropa inmediatamente, bebe algo caliente como un té, café o mate. Una buena porción de carbohidrato será también bienvenida.

El estiramiento en el running es un hábito saludable. Algunos se estiran luego de darse un baño, otros, inmediatamente al terminar de entrenar. No toma mucho tiempo y es un alivio para tu cuerpo.

¡Felicitaciones! Te animaste a correr bajo la lluvia. Cansado, empapado, y al mismo tiempo, ¡feliz! No importa cuántos kilómetros hiciste, ni el tiempo. Probaste en carne propia los beneficios de entrenar bajo la lluvia.

Completaste una carrera que puso a prueba tu capacidad de resiliencia y resistencia.

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Foto de Cojanu Alexandru en Pexels

Corre, vive y sonríe (aunque llueva)

«Siempre que llovió, escampó», ni lo bueno, ni lo malo duran para siempre. Disfrutemos de cada momento como se presenta. No te compares con otros corredores. No te tomes las cosas con demasiado drama. Entiende que el running es para los corredores vocacionales una elección, no una obligación.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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