Encontrar la calma en el running es posible.
Hace un par de años, después de una carrera particularmente frustrante, me pregunté: ¿para qué o para quién estoy corriendo? Esa pregunta cambió todo. No de golpe. Sino de a poco, empecé a salir sin contar los kilómetros recorridos. Primero un día, luego dos. Comencé a entender y a tomar el running con calma.

Darme el tiempo de apreciar el hermoso azul celeste del cielo de Buenos Aires. El olor a pasto mojado después de la lluvia. Mi propia respiración, que siempre había estado ahí y que yo había descuidado. A eso le llamo tomarse el running con calma. No es meditación zen ni running de alta performance.
Es simplemente correr prestando atención a lo que está pasando mientras está pasando.
Te comparto los cuatro pilares de tomarse el running con calma: respiración, pensamientos, meditación y paciencia.
Los cuatro pilares del running con calma:
1. La respiración: Todo comienza y termina con ella, puedes estar horas sin comer, pero ¿Cuántos minutos puedes aguantar sin respirar? En el libro Mindfulness para Runners proponen prestar atención a la forma en que respiramos. El aire que entra y sale por la nariz en el proceso continuo de inhalar y exhalar.
Tomar conciencia de la respiración nos permite anclarnos en el momento presente. Nos ayuda a bajar nuestros niveles de ansiedad. Además, valoramos aún más la capacidad que tiene nuestro organismo porque cada parte y cada órgano vital corren en armonía con nuestra respiración.
2. Los pensamientos: Es mucho más que dopamina y endorfinas. Se dice que debemos «cansar el cuerpo para que la mente descanse», buscando un espacio donde los pensamientos automáticos —esos que nos atrapan en el ayer o en el mañana— finalmente se detengan. Pero entrenar no siempre garantiza la paz mental por sí solo; requiere una intención consciente de silenciar el ruido.
Observar nuestros pensamientos con apertura para salir sin estrés nos permite bajar nuestros niveles de ansiedad y estrés al recordar lo esencial:
Me repito en cada zancada: Son solo pensamientos e ideas. No son reales, así que los suelto en el camino mientras corro. Agradeciendo mi presente en cada zancada y respiración consciente.
3. La meditación: Meditar con calma mientras trotamos es posible, con la práctica de la carrera consciente o mindful running. Darte cuenta de lo que sucede a tu alrededor es también una forma de meditar. Ya que percibir y agradecer todo lo que te permite disfrutar del running es también parte de la meditación.
Una meditación guiada de mindfulness especial te puede ayudar, correr sin tecnología también. ¿Cuándo fue la última vez que corriste escuchando solo tus zancadas y el latido de tu corazón?
El mindfulness para encontrar la calma en el running:
La práctica del mindfulness no requiere mucho tiempo, aunque sí un poco de paciencia e insistencia. Muchas personas descubren que la meditación las libera de las prisas y que así disponen de más tiempo para dedicarlo a otras cosas.
Mindfulness, Guía práctica para encontrar la paz en un mundo frenético – Danny Penman, Mark Williams.
La meditación no es complicada. No se trata de tener «éxito» o «fracasar». Incluso cuando la meditación te parezca difícil habrás aprendido algo valioso sobre el funcionamiento de la mente y, por tanto, te beneficiará psicológicamente.
4. La paciencia: Somos corredores vocacionales ¿Por qué nos exigimos como un atleta de élite? La paciencia y la progresión son dos buenas amigas que debes llevar a tus entrenamientos de running. Por otro lado, tener compasión no es sentir lástima. Ni por ti, ni por el otro.
Cada vez que salgas hazlo con paciencia, compasión y atención. Aceptar el corredor que somos hoy, nos convierte en runners más compasivos y vulnerables. Y en consecuencia, más valientes, porque no hay valentía sin vulnerabilidad. Entender eso nos libera de la ansiedad y la autoexigencia. El núcleo de la práctica del running en calma.
Más ideas para tomarse el running con calma
Las frases motivadoras o mantras: Correr con un mantra o una frase especial nos permite dirigir nuestros pensamientos y emociones a un espacio mental más positivo. Los mantras permiten reemplazar los pensamientos que nos mantienen en un estado de ansiedad en bucle, por otros más nutritivos.
«Corro despacio pero supero a todos los que se quedan en casa viendo televisión».
Cada persona debe elegir su propio mantra. Om Bishwa Shanti Hum que significa «No pierdas la paz interior» es mi favorito. No tiene que ser en sánscrito, pero dicen que de esa forma resuena más. «Puedo y lo haré» es una frase que suelo repetir en mi mente. Las palabras tienen poder, vamos a usarlas a nuestro favor.
La calma es el producto de la paciencia y de la confianza:
Practicar el running con calma es, en última instancia, un ejercicio de soberanía personal. Para lograrlo, debemos apoyarnos en cuatro pilares que transforman el esfuerzo físico en una experiencia trascendental: la respiración, la gestión de los pensamientos, la meditación activa y la paciencia.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.
