running slow: Correr despacio es bueno para ti
Recomendaciones - Running

Slow Running: beneficios físicos y mentales

Tiempo de lectura: 6 minutos

Conoce los beneficios del slow running. Para correr blando, tranquilo y feliz 😊

Running slow: Correr despacio es bueno para ti
Correr suave. Despacio. Al ritmo que te permita una conversación. Foto de Sarah Chai en Pexels

Correr despacito, muy «slow running» ❤️ es realmente bueno para ti, para mí y para todos los corredores. Ya que los cambios de ritmo forman parte del entrenamiento de todo runner. Correr despacio, lento, o suave —como lo quieran llamar— tiene sus beneficios. Y aquí conocerás unos cuantos.

Entrenar de forma suave es visto como un rasgo de debilidad, y no es así.  Parece que la idea de correr rápido se ha instalado en el inconsciente colectivo. Se piensa que hay que correr a toda velocidad. Todo el tiempo.

Cada corredor es único y diferente. Unos más veloces, otros más «lentos». Correr siempre en la búsqueda de la velocidad provoca lesiones prematuras en muchos futuros runners.

Y por ello, los que comienzan a dar sus primeros pasos en el running. Pierden la oportunidad de entrenar su sistema cardiovascular y respiratorio de forma efectiva.

Nosotros,  —los corredores vocacionales— desarrollamos una habilidad llamada «consciencia situacional». Esta capacidad nos permite adaptarnos a la situación o el reto que se nos presente.

Cuando compitas, compite. Cuando entrenes, entrena. Pero no entrenes compitiendo.

Isabel del Barrio ~ Correr es algo más

No siempre hay que correr con el «cuchillo entre los dientes». Sé que muchas personas salen a entrenar con ese objetivo. Buscan encontrar un ritmo de carrera de nivel medio a rápido. Sin embargo, el slow running propone un ritmo suave, en donde puedas mantener una conversación, o incluso, ¡cantar! no importa si lo haces bien o mal.

Corre despacio para crear una sólida base aeróbica

No se puede construir una casa por el tejado. Los cimientos son esenciales para que todo lo demás se mantenga en pie y pueda crecer. Desarrollar el sistema aeróbico te permite evolucionar como corredor en el tiempo. Sin lesiones y sin sufrir.

Una buena base aeróbica te dará la confianza de que podrás correr a un ritmo sostenido y feliz. No te sentirás abrumado. Tampoco te sentirás ahogado. En resumen, lograrás resistencia. Pero eso no se consigue de un día para el otro. En el running, la palabra clave es: progresión.

Hay muchos métodos para aprender a correr. En esta oportunidad te comentaré brevemente sobre el método Maffetone. Este método se enfoca en entrenar en bajas pulsaciones. Esto significa correr a un paso suave, controlando la intensidad del entrenamiento y monitoreando el ritmo cardiaco.

➡️ Un paso suave está dentro del rango de las 110 y 140 pulsaciones por minuto (PPM) ⬅️

El Dr. Philip Maffetone propone correr despacio para ir más rápido y así, desarrollar resistencia. Al principio puede parecer un poco lento, pero créeme, es una excelente opción para comenzar.

El running a ritmo tranquilo ofrece muchos beneficios. Mantener una frecuencia cardíaca baja en tu recorrido proporciona ventajas, no solo físicas, sino también mentales.🧘

«Tarda en llegar. Y al final, al final. Hay recompensa…» 👏

Correr suave y despacito 🎁 tiene su premio: aprender a ser más pacientes. ¿No te parece que siempre estamos apurados? Quizás, todo lo que pasó en 2020 nos hizo bajar un par de cambios. Porque quizás necesitamos comenzar a vivir de una forma más pausada. Recuperar el poder de correr, más allá del tiempo y la distancia, (en mi opinión), es esencial.

Foto de Gustavo Fring en Pexels

Sí. Sé que no siempre se puede. Por ello, correr despacio es una oportunidad para experimentar el running de una manera más amable y compasiva. 

Con la perspectiva de un corredor más consciente (mindful runner) que entiende que no siempre debemos terminar exhaustos cada entrenamiento.


🦋 Beneficios físicos del slow running:

Correr de forma suave, tranquila y feliz tiene sus beneficios.

Y si ya corres (o quieres correr) te invito a darle una oportunidad al slow running.

Porque yendo más despacio:

Aprenderás a correr de manera más eficiente. Correr despacio te permitirá prestar más atención, y en consecuencia, enfocarte en la técnica de carrera adecuada. Cuando corremos más allá de nuestras posibilidades, comenzamos a «talonear», arrastrar los pies o descuidar nuestra postura.

Desarrollarás un organismo fuerte sin demasiado estrés: correr por 45 minutos, (o menos), de forma suave es beneficioso. Hacerlo entre entrenamientos más demandantes ayuda a que tus músculos se recuperen. Esto también fortalece tu cuerpo. Sabemos que el running genera estrés fisiológico en el organismo. Correr lento «lava» el ácido láctico de los músculos cansados.

Es una estupenda forma de desarrollar el sistema cardiovascular. Corriendo suave, no solo tu corazón ❤️estará más fuerte. Tu sistema respiratorio y muscular, (piernas, brazos y torso), también se verán favorecidos. Desarrollarás una base aeróbica sólida que potenciará tus entrenamientos.


🧠 Beneficios mentales del slow running:

La mente es nuestra gran compañera a la hora de correr.

Sabemos que la calidad de nuestros pensamientos beneficia, (o no), nuestro desempeño.

Correr de forma tranquila, practicando el trote suave, nos hace más fuertes mentalmente.
¿Por qué?

Correr suave te da disciplina. Te da resistencia mental. «La calma es el producto de la paciencia y de la confianza». Controlar el ritmo fortalece la atención y nos enseña a manejar la ansiedad. Hay que tener tenacidad para correr a un ritmo bajo. Es un ritmo casi meditativo. Si tienes la experiencia y el conocimiento de que puedes correr un poco más rápido. Te recomiendo que no caigas en la tentación: baja el ritmo.

Nos libera del ego y de frases tipo: «¡debería correr más rápido!». A veces, nuestra mente nos juega malas pasadas y nos sobreentrenamos. Recuerda: un runner no se define por el tiempo en que hace un kilómetro. 😁 Corre más suave, no te exijas tanto y ríete de ti mismo.

Repite este mantra con una sonrisa:  «Voy lento pero seguro».

Practicar el slow running nos permite jugar con la atención como un lente. Te conecta con el corredor que eres aquí y ahora. El cuerpo se mueve en el presente. Sin embargo, tu mente está enfocada en el pasado. O en estado de rumiación por situaciones que aún no has vivido y que quizás no experimentes jamás. 

Porque correr despacio te da el espacio que necesitas para ser un corredor más consciente.


¿Por qué correr suavemente? Algunas ideas🏃‍♂️

¿Qué te parece si nos convertimos en corredores más modestos? ¿Por qué no somos más conscientes del cuidado que le debemos a nuestro cuerpo? Vamos a darle la oportunidad a planes de entrenamiento más flexibles y menos agresivos. Vamos a entrenar blando. Corre con lluvia o con sol a un ritmo suave.

slow running
Foto de Song Kaiyue en Pexels

Correr despacito es una invitación a aceptar la lentitud. Es también una forma de reencontrarnos con ella y, a la vez, una declaración de independencia.

No todo tenemos que hacerlo rápido y perfecto. La idea es variar el ritmo de carrera, comprobar nuestra resistencia física y mental en situaciones que desarrollen nuestra paciencia. Correr de forma suave nos ayuda a crear una base aeróbica. Esto nos permitirá asumir distancias largas, ritmos más explosivos y fortaleza muscular. Todo eso sin lesionarnos.

Algunos consejos para empezar a practicar el slow running

Lee sobre la Fórmula 180, eso permitirá conocer tu frecuencia cardíaca máxima de entrenamiento aeróbico (MAF HR). Te doy una pista: resta tu edad a 180. Allí está la zona en la que puedes mantener tu slow running.

Usa un monitor de frecuencia cardíaca. ¿No tienes? No te detengas; presta atención a tu respiración. Si puedes hablar o cantar sin dificultad, estás corriendo a un paso suave. También, prueba corriendo sin música ni dispositivos digitales. Muy stress free running.

Baja la intensidad de entrenamiento. Si, por ejemplo, haces 5 kilómetros en 30 minutos, esto equivale a un paso de 6 min/km. El día que definas tu slow running, mantén un ritmo sostenido de 6:30 o 7 min/km. Puedes optar por un ritmo aún más lento. Corre al paso de una carrera larga y presta atención a cómo se siente cada parte de cuerpo.

Haz rodajes o fondos largos: este consejo es para los corredores con experiencia. Aplica a aquellos que ya llevan algo de tiempo practicando la actividad. Correr distancias largas, (más de una hora), manteniendo las pulsaciones bajas, es una excelente forma de fortalecernos física y mentalmente.

¡Ventaja adicional de correr lento! Un entrenamiento suave, te permite probar los accesorios y las zapatillas antes de una carrera importante.

Lleva tu propio diario de corredor lento: escribe en un cuaderno todo lo referente a tus entrenamientos. Anota tus progresos, tiempos, ideas y sensaciones. Incluye frases motivadoras. Llevar un registro escrito a mano te permitirá evaluar cuánto has avanzado. Y no dependerás tanto de los datos que generan las aplicaciones de fitness.

Que tus canciones lentas favoritas guíen tus pasos: el running y la música siempre han sido los mejores compañeros. En Spotify o Youtube podrás encontrar listas de canciones para correr a distintos BPM (beats per minute). Elige una que te guste y que no supere los 140 BPM.

Apadrina a un futuro corredor: correr más lento es una excelente oportunidad para compartir. Invita a ese amigo que siempre ha querido correr, y que aún no se anima a hacerlo. Porque no sabe cómo empezar. ✨ Correr con amigos es mágico.

Correr y conversar puede ser la excusa ideal para empezar con buen pie en el camino del running.


Con paciencia, perseverancia y modestia muchos hemos llegado realmente lejos. «Un viaje de mil millas comienza con un primer paso», no importa si es lento, suave o rápido.

Anímate a correr más despacio. Entrena tu fuerza de voluntad, tus músculos, pulmones, y sobre todo, tu corazón. ❤️

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