Antes creía que para salir de las pantallas debía ir a un retiro en las montañas, tirar el celular al Río de la Plata o dejar las redes sociales. Con el ensayo y el error entendí que no se trata de aislarme o perderme del mundo. Pero sí, podía retomar el control de mi tiempo y de mi vida con pequeños cambios analógicos. Entendí que algunos hábitos e ideas que aplicamos a nuestra rutina diaria son los que nos acercan a ese espacio, a esos minutos al día libres de tecnología y llenos de atención plena.

Y en esa búsqueda se me ocurrieron 7 ideas para apagar la pantalla. Y hoy las comparto contigo para que en colectivo podamos encontrar espacios para soltar el teléfono inteligente. Además, para retomar juntos nuestras habilidades analógicas. Actividades como escribir a mano, caminar, leer libros de papel y otras más. Son una forma de ejercitar la creatividad desde otro lugar.
7 ideas para salir de las pantallas:
1. No todo debe ser fotografiado, pero sí apreciado. Esas imágenes que se quedan para siempre muy grabadas en el álbum de nuestra cabeza. Porque resistir a la tentación de fotografiar un atardecer nos permite darle valor en vivo. Podemos disfrutar de una imagen de la naturaleza con gratitud. Esto nos da una perspectiva diferente y memorable de ella.
2. Correr o caminar sin música, ni aplicaciones de fitness: Para los que corremos, la música es un complemento de nuestro entrenamiento, nos acompaña e impulsa positivamente. Por ello, te invito a apagar la pantalla y correr sin tecnología; y así, apreciar de forma más intensa tu recorrido. Escuchar los latidos de tu corazón. Y correr sin expectativas propias ni ajenas, te hace crecer como runner.
3. Dale un descanso a tu teléfono inteligente: Apagar la pantalla a la hora de dormir. Aleja el aparato de ti para descansar más y mejor. La luz de las pantallas altera el ciclo circadiano del sueño. Apaga tu celular un par de horas antes de irte a la cama. Lee un buen libro para aprender algo nuevo. Hazlo diariamente hasta formar un hábito saludable.
Salir de las pantallas: escribir a mano en un cuaderno o leer un libro en papel son hábitos analógicos saludables.
4. Escribir a mano es más estimulante y efectivo para el cerebro que hacerlo en un dispositivo electrónico. Esto se debe a que aumenta la actividad neuronal. Necesitamos estar más concentrados en nuestra ortografía y caligrafía mientras escribimos con lápiz y papel. Por esta razón, hacerlo frecuentemente mejora nuestras funciones cognitivas. Para estimular tu creatividad te recomiendo un libro: Atrapa el pez dorado de David Lynch.
5. Un libro siempre será un buen amigo. Podemos tener cientos de ellos en formato digital y llevarlos siempre a nuestro lado. Sin embargo, es una buena costumbre leer libros impresos en papel. No se puede comparar la sensación de abrirlo con tus manos, por primera vez: ver y oler sus páginas. ¡Es algo único! Que no experimentarás con un libro digital.
6. Ir a lugares libres de tecnología: Existen espacios gastronómicos, eventos teatrales y sitios especiales para desconectar. En estos lugares, el uso de los dispositivos electrónicos no está permitido. Estar presente en el momento es esencial para vivir la experiencia en vivo de manera más completa.
7. Reuniones analógicas, sin redes sociales: Invita a tus amigos o compañeros de trabajo a guardar los smartphones y apagar la pantalla por un rato. Hazlo durante el almuerzo o una reunión. ¡Notarás la diferencia! Tu atención no estará dividida entre el mundo online y el offline.

Pasar del FOMO al JOMO
Como ves, hay muchas cosas que nos permiten pasar del FOMO (el miedo a perdernos de algo) al saludable JOMO (joy of missing out), la alegría de perdernos de eso que no es esencial en nuestra vida.
Apagar la pantalla para tener una menor dependencia a la tecnología debe ser un hábito saludable. Y, pienso, que es un hábito que debe enseñarse en la escuela.
No hacen falta grandes sacrificios. Solo prestar atención y modificar hábitos. Eso y nada más.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.