Muchos corredores subestimamos la felicidad de correr sin expectativas. Nos dejamos llevar por lo que dicen los demás, es decir, nos guiamos por la norma. Hablamos sobre los ritmos y las distancias «ideales» que deberían formar parte de nuestro entrenamiento.

Soñamos con la foto perfecta, la zapatilla ideal o con otra medalla. Y en ese ir y venir de información externa, dejamos de escuchar nuestra propia voz interior.
El cuerpo habla. La mayoría de las veces, preferimos prestarle más atención a una aplicación de running que a nuestra intuición. Entregando todo nuestro poder a datos y resultados. 😭
Escuchar el cuerpo, ser el cuerpo; correr de manera más consciente e intuitiva es el deseo de muchos runners. Nos hemos dado cuenta de que el exceso de información ha transformado un hábito saludable en una presión constante para lograr objetivos. A veces, a costa de la propia salud.
Las redes sociales y la industria del running han empujado a muchos a ir tras la zanahoria y el nuevo objeto reluciente (zapatillas, wearables, etc.) Si la tendencia es entrenar blando (menos pero mejor) y trotar suave es tan saludable, ¿por qué sobreentrenamos?
El poder de correr va más allá del resultado. Pienso que es una forma de recuperar la paz mental en la carrera frenética contra el tiempo. Recuperar el gozo de salir y poner un pie delante del otro, por el simple placer de hacerlo, abre la posibilidad de que otros se sumen al disfrute del cuerpo en movimiento sin miedo y sin mandatos.

El running más allá de las expectativas
No se trata de repetir frases como «el que quiere, puede» o «puedo, ¡y lo haré!». El running es una experiencia; y como todo experiencia, no se puede transmitir. Porque correr demanda acción y hacer carne el deseo de poder correr.
Un trote suave para despejar la mente. Dedicar unos minutos de cardio antes de empezar un entrenamiento. Caminar, correr, saltar la cuerda, etc. Repito, el running es algo más que un tiempo o una cantidad de números. Correr más allá de las expectativas implica desafiar lo que creemos sobre correr. También significa cuestionar lo que nos dicen sobre lo que debe ser un corredor. ⭐
Porque no todos los corredores hacen maratones ni ganan carreras. Eso forma parte de algunos de los mitos del running. Como por ejemplo, eso de que existe un «cuerpo de corredor». No es una cuestión de gladiadores ni guerreras. Es competir, y al mismo tiempo, conectar.
Es también fallar y volver a intentar. No hay una sola manera de ver el running y tampoco un corredor igual al otro.
Es una forma de conectar con el cuerpo y la salud. De percibir y respetar el espacio que nos rodea ¡en movimiento! También nos recuerda que somos seres en constante evolución. A la vez, nos enfrenta cara a cara con nuestra propia vulnerabilidad. Como cuando la tristeza del corredor, o una lesión, aparecen en el camino.
Por otro lado, nos permite valorar el cuerpo no sólo por cómo se ve. sino por todo lo que puede hacer. Son muchas las razones para correr. ❤️
No depender de la valoración externa y no hacerle caso a las voces que vienen de afuera. Sobre todo nosotras, las mujeres corredoras. Nuestro cuerpo no necesita la opinión, ni la evaluación de otros.
La felicidad de correr para encontrarse: algunas ideas
El poder de correr y conectarse con el espacio propio. La felicidad de aprender a correr por elección, no por una moda pasajera. El running como una herramienta para el autoconocimiento y una forma de alcanzar el bienestar físico. ¡Todo suma!
👏🏻 Puedes correr para sanar, para competir o entrenar la atención plena. Lo que aprendes corriendo impregna todo lo que haces cuando te sacas las zapatillas. Correr entrena la voluntad, la disciplina y la compasión.
👏🏻 Competir con la persona que eras ayer. Lograr ese resultado que antes te era ajeno y que hoy es una posibilidad real. Apoyar a ese amigo que comienza a dar sus primeros pasos en el running, caer y volver a levantarte. Todo eso y mucho más significa correr.
👏🏻 Fortalece tu mente y tu cuerpo. Corre bajo la lluvia o el sol. Con frío o calor. No corras en contra de los elementos, sino en compañía de ellos. Son tus aliados en el camino del running.
👏🏻 Que correr y entrenar la fuerza sean tu hábitos. Sin importar tu edad, cómo te ves, o el tiempo que te tome completar un kilómetro.
Te deseo un aprendizaje de risas, improvisación y espontaneidad en el camino.
El encuentro, el reto y el desafío.
Lo bueno y lo maravilloso.
De corazón. ❤️
