Llevo más de 17 años corriendo y hay dos cosas que me han permitido correr y evolucionar sin lesiones y con alegría: no compararme con nadie y cuidar mi salud. No soy atleta ni superwoman. Solo una corredora que aprendió esto a los golpes y quiere ahorrarte algunos. Quiero compartir contigo dos reglas de ORO para ver el running de otra manera.

2 reglas de oro de mi corazón al tuyo: las que más me han costado aprender y las que más me han dado.
1. Regla número uno: no te compares con otras corredoras
Te doy esta primera regla o consejo que me costó asimilar: ¡No te compares con nadie! Mucho menos cuando estés dando tus primeros pasos en el running. Entrena inteligentemente, no entrenes por imitación. No sigas los consejos de alguien con más seguidores que contenido de valor.
Paciencia, progresión y pasión, son las «tres P» de la mujer corredora. Son palabras mágicas que forman un triángulo virtuoso que nos acompaña en nuestro recorrido. Correr para crecer y evolucionar en cada entrenamiento, en cada carrera y en nuestra vida.
Lee y aprende de los referentes, los que sí saben. ¡Hay muchos!
Llegará el momento en que, gracias a ti y con la ayuda del running, podrás atravesar exitosamente esas dificultades personales que te hicieron salir por un rato del camino. A veces, hay que perderse para encontrarse.
Y sabrás reconocerlos porque te hablarán no solo de sus éxitos, sino también, de sus fracasos. Escucha sus consejos, busca comunidades virtuales o presenciales en donde puedas crecer.
Y no olvides tener cerca a un profesional del deporte. Escúchale y deja que te asesore. Así podrás seguir creciendo como corredora.

2. Regla número dos: La práctica del running responsable
No hay que creerse invencible para correr y evolucionar. Hay una frase que dice: «La mente emite cheques que el cuerpo no puede pagar». No se trata de salir para dejarlo todo y morir, sino para vivir. Que el objetivo sea llegar a la meta sonriente o con lágrimas en los ojos. Es algo que hay que experimentar, aunque sea una vez en la vida.
Por ello, antes de competir, hay que tener conocimiento de nuestro estado de salud. Exámenes médicos, buena alimentación y descanso son importantes. También ejercitar la fuerza nos ayudará a crecer como runners. Así podremos superar todos los objetivos de forma real y alcanzable. Entrenar para crecer en todos los sentidos.
No hay que dejarse llevar por las imágenes y videos que algunos runners e influencers comparten en las redes sociales. En el running las cosas no se consiguen tan fácilmente como muchos quieren hacer creer. Ningún corredor es igual a otro. Tenemos capacidades físicas, edades y estilos de vida diferentes.
Dos reglas simples, de las que no se habla suficiente. No te compares y cuida tu cuerpo. Con eso y paciencia, el running puede acompañarte toda la vida.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.