Cada carrera es una oportunidad para entrenar la gratitud; y este post habla de eso y mucho más. ¡Gracias por correr conmigo! Más que un mantra o una frase bonita. Es una invitación a darnos cuenta de todo lo que está disponible para nosotros a la hora de correr.

No hay nada más excitante que correr junto a otros runners en carreras de calle. En ese momento, todo cobra sentido. Estar de frente a la línea de largada de una carrera es una emoción muy grande e inexplicable. Por la mente pasan muchas imágenes, la emoción se mezcla con los nervios y la ansiedad.
Es un momento muy particular: te sientes vivo y consciente de lo que pasa a tu alrededor.
Veo a otros corredores y repito con intención: ¡Gracias por correr conmigo!
El mindfulness me permite darme cuenta de lo que está pasando mientras está pasando. Y ser consciente de que ese momento es irrepetible. Que la persona que está a mi lado es única. Que ese instante no se repetirá de nuevo. Un encuentro fugaz y significativo a la vez.
¡Gracias por correr conmigo! La gratitud y el aprendizaje en movimiento
La gratitud se entrena y, sin embargo, hay que estar despierto para ver los chispazos de vida que nos rodean. Para eso se necesita atención y, en algunas ocasiones, tenemos dificultad para enfocarnos en lo que realmente importa.
Correr me ha enseñado a vivir mejor porque, no me canso de decirlo, es una forma de autoconocimiento. Es un entrenamiento físico, mental y emocional.
Una de las cosas más poderosas que aprendí en este último tiempo es a estar cómoda en la incomodidad. A ser testigo de mis pensamientos y lo más importante:
⭐¡A correr con infinita gratitud! ⭐
Agradezco poder disfrutar del running a mi manera. Agradezco la libertad de disfrutar el sol y la brisa en el rostro. La gratitud que siento al poder apreciar todo lo que me rodea con ojos nuevos. La posibilidad de correr para crear nuevas experiencias.
Y algo mucho, mucho mejor, agradezco poder correr para escribir sobre correr.
Amo escribir sobre running. Y amo correr; es una pasión que cambió mi vida y que comparto con millones de personas en el mundo. Todos conectados y en movimiento.

Situaciones, personas y cosas maravillosas para agradecer:
La gratitud es un músculo que se ejercita con paciencia, calma y creatividad. Y con los ojos bien abiertos. Para reconocer las pequeñas alegrías hay que estar despiertos. A todo lo que el mundo tiene para ofrecernos… más allá de las pantallas.
Todos tenemos personas, situaciones y razones. Cosas maravillosas que nos permiten seguir eligiendo el running como una forma de vida y de expresión de nuestra humanidad.
Te doy algunos ejemplos que se me ocurren en este momento::
☑️ ¡Gracias por las carreras con buen recorrido y seguridad!
✅ A los compañeros runners y amigos que corren, ¡gracias por correr conmigo!
☑️ A la persona que te alcanza el agua en un puesto de hidratación ¡dale las gracias! Mental o verbalmente.
✅ ¡Mil gracias! Por la capacidad de apreciar la naturaleza que te rodea. En un bosque o en una pequeña flor en el asfalto.
☑️ Por correr y superar dificultades en el camino, ¡gracias por el reto!
✅ Gratitud infinita por las zapatillas que te impulsan en cada pisada. Compañeras silenciosas.
☑️ Lentes de sol, que también protegen mis ojos del viento, la lluvia y el sol del verano. ¡Gracias por tantos años!
✅ Dale gracias a Dios, al Universo, a la Pachamama. A todo en lo que crees y creas.
☑️ A todas las partes de tu cuerpo implicadas en el movimiento, Una carrera suave y ¡gracias totales!
¡Gracias por correr conmigo!
✅ Una mención especial a mi querido corazón. Gracias por acompañarme en cada segundo de mi vida.
☑️ Por ese temazo de tu playlist que te da energía en los últimos metros. ¡Gracias música & running!
✅ A esa persona que te dijo que no podrías correr ni una cuadra. Un pensamiento benevolente.
☑️ Inmensa gratitud por el gran corredor que ya eres. Corras rápido o corras lento, eres un runner.
✅ A tu querida amiga, la que te invitó a trotar y a conversar por primera vez, ¡gracias!
☑️ Gracias totales a las familias que esperan a sus corredores en la llegada. Eso es amor. ❤️
✅ Da las gracias a la persona que amas, corra contigo o no. Siempre corren juntos.
☑️ Infinitas gracias a los hombres y mujeres que corrieron antes que nosotros. Abrieron caminos.
✅ Gratitud y amor por los seres que te acompañaron gran parte de tu vida. Y que hoy ya no están.
☑️ Ansiedad, miedo, dudas y pensamientos obsesivos, ¡gracias por correr conmigo!
✅ A mis compañeros, profesores de yoga y entrenamiento funcional ¡gracias por la buena onda!
☑️ Familia, amigos y aliados en el camino de la vida, ¡gracias por tanto!
Y por último:
Agradezco por mi vida, por todo lo que me rodea. Y por las decisiones —buenas o no tanto— que tomé entre un kilómetro y otro. ⭐ El running es una oportunidad de aprender más sobre ti mismo y sobre tu mundo interno. Es un reto y una bendición. ⭐
Respira profundo y piensa por un momento en lo que tienes hoy. En todo lo que te acompaña cuando sales a correr. Siente la gratitud en el centro de tu pecho, visualiza esa cálida luz. Ahora es tu turno de propagar la gratitud. Escribe ese mensaje 💌 de agradecimiento para ti, para otro, o para todos.
Deseo que puedas correr para vivir mucho más a gustito con lo que te rodea. Y recuerda, cada vez que leas un post en mi blog, en cierta forma, me acompañas en este camino.
¡Gracias por correr conmigo! 💗
