Running

Correr es una fiesta: celebra cada kilómetro

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Hay un recuerdo que no se me va de la cabeza y que resume la idea de que correr es una fiesta. Son las ocho de la mañana en el Obelisco. Miles de personas con dorsales y zapatillas de colores. Una señora estira con una seriedad absoluta. Un grupo de chicas se saca fotos. Un hombre mayor cierra los ojos y respira hondo.

Y yo, en medio de todo eso, pensando: ¿cómo es posible que tanta gente diferente esté en el mismo lugar, con el mismo propósito, un 31 de diciembre? Estoy en la Carrera de San Silvestre. Una fiesta que empieza antes de la largada y termina mucho después de cruzar la meta.

Carrera de San Silvestre, Buenos Aires en 2017 – Foto de TELAM

Con los años entendí que esa sensación no es exclusiva de Buenos Aires. Está en cada carrera popular, en cada plaza donde se juntan corredores de todos los ritmos y todas las historias. Un ritual nos convoca y nos une. Celebramos en comunidad la pasión por la actividad física. Y eso, para mí, es lo más bonito de todo.

¡Correr es una fiesta! Las carreras de calle en América Latina son muy divertidas y los que organizan eventos deportivos lo saben muy bien. Miles de carreras durante todo el año: para apoyar una causa, carreras para mujeres o carreras temáticas. Música, buen recorrido, seguridad y todas las distancias disponibles para pasarla bien.

Correr es una fiesta: participar en carreras de running para compartir

No todos los corredores se animan a plantarse frente a un objetivo como una maratón. Eso no los convierte en mejores ni peores corredores, en las carreras participan miles de personas y todas viven el running de distintas maneras.

Pero si el baile de la carrera
no es divertido.
Entonces descubre otro baile
porque sin diversión
el bien de la carrera
se deshace.
Y un corredor que sufre
siempre abandona
tarde o temprano.

Fred Rohé – The Zen of Running.

Para ser runner no es necesario asistir a competencias de élite. No necesitas hacer X cantidad de kilómetros a la semana, o sufrir. En la gran fiesta que se arma en la carrera, todos somos invitados a participar.

También sabemos, (aunque a veces lo olvidamos) de que los mitos del running carecen de sentido. Las expectativas que generan las redes sociales tampoco son realistas. Basta con observar a los participantes de una carrera para darnos cuenta: no existe un «cuerpo de corredor», y «ser corredor» no tiene una única definición.

Porque el running es uno de los deportes más democráticos que existen. Todas las edades, géneros, etnias, personalidades y nacionalidades con la misma pulsión de vida. Miles de corazones latiendo y respirando al instante en la fiesta de correr.

Correr es una fiesta Imagen de <a href="https://www.freepik.es/foto-gratis/deportiva-mujer-manos-levantadas_5558540.htm#query=maraton&position=6&from_view=search&track=sph&uuid=05299df4-49ef-443e-8c48-58662d0ccd03">Freepik</a>
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La medalla se gana en el entrenamiento

Como dice Jorge Drexler —gran cantautor uruguayo—, tenemos que «amar la trama más que el desenlace». La carrera no comienza con la cuenta regresiva en la línea de largada, ¡empieza antes! En los entrenamientos, en la previa, nos preparamos para esa fiesta.

Es ahí donde queremos poner toda la garra y el corazón.

La medalla se gana en el entrenamiento, en la carrera simplemente se pasa a buscar. Al mismo tiempo, cada corredor respeta su ritual: la noche anterior, come hidratos de carbono, organiza su indumentaria. Y por supuesto, no olvida el dorsal y se hidrata bien. Al evento muchos van disfrazados, otros van solos o con la familia.

Participar en carreras es una forma de ordenar el entrenamiento. Porque con un objetivo en frente. Es más probable encontrar una evolución como corredor. E ir conquistando distancias que antes parecían imposibles.

Millones de personas alrededor del mundo corren para crecer y valorar las pequeñas alegrías de la vida. Hablar de un tipo de corredor es injusto cuando vemos a nuestro alrededor miles de formas de vivir el running.

Correr es una fiesta bonita. Correr con amigos duplica la belleza. Porque es el momento de compartir el logro propio y ajeno. Me emociona ver cómo se apoyan los grupos de running. Alguien que no te conoce de nada, tiene una sonrisa y una palabra de aliento. Ese gesto te anima a continuar.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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