La primera vez que leí sobre la euforia del corredor fue en el ensayo del maratonista y escritor Haruki Murakami: De qué hablo cuando hablo de correr. Recuerdo que hablaba de encontrarse en una «zona especial» mientras corría: donde el dolor se mitiga, la claridad mental acompaña y la concentración se agudiza. Reconozco esa sensación, es un estado de flujo en donde por alguna razón, sientes que todo va a estar bien.

Porque esa subida energética se produce por la liberación de las endorfinas (entre otros químicos del cuerpo). Esto genera una sensación de fluidez y el corredor está presente en la actividad con placer y sin demasiado esfuerzo.
Ese momento de lucidez del que habla Murakami, ha sido experimentado por muchos triatletas y ultramaratonistas. Algunos recuerdan anécdotas metafísicas como «sentirse fuera de su cuerpo». También hay visiones místicas. Ambas son reconocidas como el nivel más profundo de runner’s high. Correr no es solo correr, va más allá.
Los endocannabinoides: responsables del Runner’s High
Los neurotransmisores más populares son las endorfinas. Estudios de la Universidad de Heidelberg señalan que tenemos cannabinoides endógenos en el cerebro. Estos receptores son los que generan el subidón de los corredores.
Los endocannabinoides son químicos que están en nuestro cuerpo y que generan un efecto similar al cannabis. La droga natural se libera durante el ejercicio y es la responsable directa del mítico runner’s high.
La euforia del corredor: niveles del Runner’s High

Hay distintos niveles de runner’s high. Quizás tú lo hayas sentido, o no. Los runners que lo han experimentado la definen como una «visión de túnel». Conoce algunos ejemplos y situaciones que vivieron algunas personas durante su entrenamiento:
- Muchos corredores experimentan un momento de lucidez absoluto que permite planificar, resolver problemas y reflexionar durante el recorrido. La mente está en un óptimo funcionamiento y las ideas fluyen libremente.
- El runner’s high generalmente acompaña durante las carreras populares. El ambiente de la competencia y el objetivo colectivo de miles de corredores propician esa sensación especial. La energía es contagiosa, es su momento de brillar.
- Esa euforia es percibida como una suerte de alivio por haber logrado el objetivo. Terminar una carrera genera emociones encontradas. Los diez metros antes de cruzar el arco son realmente emocionantes.
Es una emoción que vale la pena vivir en la propia piel:
Creo que me he vuelto adicta al sentimiento asociado con el final de una larga carrera. Me encanta sentirme vacía, limpia, agotada, hambrienta y sudada. Me encanta el suave dolor de los músculos, me hacen sentir orgullosa.
Kristin Armstrong ~ Ciclista profesional y medallista olímpica.
- Otro patrón identificado con esa sensación consiste en alcanzar una concentración casi hipnótica, esa que te permite enfocar tu vista en el horizonte sin distracciones. También puedes concentrarte en un punto de visión focalizada, como el corredor que va delante de ti.
- La ausencia de dolor indica que las endorfinas están haciendo su trabajo. Las leptinas, la hormona que regula los niveles de energía, también están activas. No hay dolor, por lo tanto, el atleta aprovecha esa euforia química natural como un impulso para ir por más.
- Cada runner es diferente. Por ello, otro de los patrones que son identificados con ese momento está asociado a no pensar en nada particular. El corredor simplemente se deja llevar y se libera por un momento de sus problemas. Instintivamente pone su atención en el aquí y el ahora, una práctica conocida como atención plena al momento presente o mindful running.
Estos son algunos niveles del runner’s high. Ahora que sabes de qué trata la euforia del corredor, es probable que estés más atento y perceptivo a partir de ahora. Seguramente has observado estas emociones más de una vez en otras situaciones.
Deseo que ese estado de flujo, esa sensación bonita de logro te acompañe, y que sientas, como yo, que todo va a estar bien.
Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.
