correr es una fiesta
Running

Correr es una fiesta: celebra cada kilómetro

Tiempo de lectura: 3 minutos

Correr es una fiesta en donde todo el mundo baila ¡y corre! Lo mejor que puede. Porque para los que corremos hace un tiempo, participar en carreras es mucho más que lograr una marca personal. Sabemos que somos mucho más que un número, un tiempo o un resultado. Para nosotros, la práctica significa compartir, reír y celebrar.

Foto de RUN 4 FFWPU en Pexels

Y por supuesto, las carreras de running se convierten en ese momento especial. En ese instante fugaz, todos nos ponemos de acuerdo con una misma intención: conquistar cada kilómetro y cruzar la meta. Cada uno con sus propias expectativas, deseos, edad o condición física.

No nos conocemos entre nosotros, sin embargo, allí estamos. Preparados para la fiesta del running. Y en cada carrera, hay una nueva reunión. Un ritual nos convoca y nos une. Celebramos en comunidad la pasión por la actividad física.

¡Correr es una fiesta! Las carreras de calle en América Latina son muy divertidas y los que organizan eventos deportivos lo saben muy bien. Miles de carreras durante todo el año: para apoyar una causa, carreras para mujeres, carreras temáticas, etc. Música, buen recorrido, seguridad y todas las distancias disponibles para pasarla bien.

Correr es una fiesta: participar en carreras de running para conectar

No todos los corredores se animan a plantarse frente a un objetivo como una maratón. Eso no los convierte en mejores ni peores corredores, en las carreras participan miles de personas y todas viven el running de distintas maneras.

Pero si el baile de la carrera
no es divertido.
Entonces descubre otro baile
porque sin diversión
el bien de la carrera
se deshace.
Y un corredor que sufre
siempre abandona
tarde o temprano.

Fred Rohé – The Zen of Running.

Para ser runner no es necesario asistir a competencias de élite. No necesitas hacer X cantidad de kilómetros a la semana, o sufrir. En la gran fiesta que se arma en la carrera, todos estamos invitados a participar.

También sabemos, (aunque a veces lo olvidamos) que los mitos del running carecen de sentido. Las expectativas que generan las redes sociales tampoco son realistas. Basta con observar a los participantes de una carrera para darnos cuenta: no existe un «cuerpo de corredor», y «ser corredor» no tiene una única definición.

Porque el running es uno de los deportes más democráticos que existen. Todas las edades, cuerpos, géneros, etnias, personalidades y nacionalidades con la misma pulsión de vida. Miles de corazones latiendo y respirando al instante en la fiesta de correr.

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La medalla se gana en el entrenamiento

Como dice Jorge Drexler —gran cantautor uruguayo—, tenemos que «amar la trama más que el desenlace». La carrera no comienza con la cuenta regresiva en la línea de largada, ¡empieza antes! En los entrenamientos, en la previa, nos preparamos para esa fiesta.

Es ahí donde queremos poner toda la garra y el corazón.

La medalla se gana en el entrenamiento, en la carrera simplemente se pasa a buscar. Al mismo tiempo, cada corredor respeta su ritual: la noche anterior, come hidratos de carbono, organiza su indumentaria. Y por supuesto, no olvida el dorsal y se hidrata bien. Al evento muchos van disfrazados, otros van solos o con la familia.

Participar en carreras es una forma de ordenar el entrenamiento. Porque con un objetivo en frente. Es más probable encontrar una evolución como corredor. E ir conquistando distancias que antes parecían imposibles.

Millones de personas alrededor del mundo corren para crecer y valorar las pequeñas alegrías de la vida. Hablar de un tipo de corredor es injusto cuando vemos a nuestro alrededor miles de formas de vivir el running.

Correr es una fiesta bonita. Correr con amigos duplica la belleza. Porque es el momento de compartir el logro propio y ajeno. Me emociona ver cómo se apoyan los grupos de running. Alguien que no te conoce de nada, tiene una sonrisa y una palabra de aliento. Ese gesto te anima a continuar.


Gracias por correr conmigo hasta aquí. Elegir leer en lugar de scrollear es una pequeña declaración de independencia. Si este post te dejó algo, cuéntamelo abajo. Y si quieres seguir, el próximo kilómetro te está esperando.

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