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Bienestar Digital

Nuestra atención ha sido secuestrada por las pantallas

Tiempo de lectura: 5 minutos

Nuestra atención ha sido secuestrada por las pantallas; aunque suene fuerte, es nuestra realidad. Te invito a un ejercicio de honestidad: ¿cuándo fue la última vez que te despertaste sin revisar el teléfono? Esa necesidad de leer noticias o redes apenas abres los ojos nace del miedo a perder algo importante mientras dormimos.

Nuestra atención está secuestrada por las pantallas
Foto de ROMAN ODINTSOV en Pexels

Ese ritual de chequear notificaciones una a una se vuelve una trampa. Contestas mensajes, revisas el correo y consumes contenido de forma pasiva, regalando validación en forma de corazones. Cuando decides levantarte para ir al baño o desayunar, tu atención ya está agotada por el ruido digital.

Hoy todos tenemos la mente agotada. Enredados en pensamientos en bucle y ocupados en múltiples tareas que nos mantienen estresados y ansiosos.

Y en esas rutinas, fragmentamos nuestra atención constantemente con hábitos digitales poco saludables.

Cada vez leemos menos. Queremos todo ya y ¡ahora mismo! Al terminar el día estamos muy cansados… porque no somos capaces de separar nuestra vida analógica de la digital.

Video de PIXABAY en Pexels

Nuestra atención y concentración divididas ➗

Según un informe de Microsoft Canadá, en el año 2000 el período de concentración del humano medio era de 12 segundos. Años más tarde, en 2013, esa cifra se había reducido a 8 segundos. La concentración humana disminuye cada día más.

No es casualidad. Vivimos en una época aquejada de una sensación generalizada de crisis de atención. Esta situación se da por lo menos en Occidente plasmada en la expresión Homo distractus: Una especie con una limitadísima capacidad de atención a la que se conoce por consultar sus dispositivos compulsivamente.
¿Quién no se ha sentado a leer un correo electrónico y ha terminado sumiendo en un mar de anuncios. Picando un ciberanzuelo tras otro. Y ha emergido moviendo la cabeza de un lado a otro preguntándose: ¿cómo ha podido pasar tanto tiempo?

Comerciantes de atención, La lucha épica por entrar en nuestra cabeza ~ Tim Wu.

Referentes como Jaron Lanier y Tristan Harris llevan tiempo advirtiendo lo que hoy es una realidad: nuestra salud mental está en juego. Vivimos hiperconectados a un flujo de estímulos que secuestran nuestra atención.

Si tu no pagas por el producto, TÚ eres el producto. Tristan Harris

Las plataformas crecen a costa de nuestra atención. Hemos caído en el modelo de economía de atención extractiva que nos han ofrecido las redes sociales. A cambio de utilizar aplicaciones y recursos «gratis».

Hoy estamos enganchados a las redes sociales, a los servicios de mensajería como WhatsApp, a reuniones vía Zoom, al streaming. Y por si fuera poco, a Netflix, al Youtube y la lista sigue…

Y en el fondo sabemos que nada en Internet es realmente gratis. Entonces, ¿Cómo pagamos?
Con algunos de los recursos más poderosos que tenemos: nuestro tiempo y nuestra atención.

Bienestar digital para recuperar nuestra atención 😮‍💨

Mientras escribo este artículo, me doy cuenta de que he interrumpido su redacción varias veces. Detengo la escritura para hacer varias cosas a la vez; tengo mi atención secuestrada por las pantallas. Es importante aplicar en nuestra rutina las herramientas de desconexión. De esta manera, podemos tener una relación más saludable con las redes sociales y nuestra vida online.

Porque todos queremos una tecnología más humana, diseñada para el bienestar digital de las personas.

Tú y yo sabemos que no podemos ignorar a la tecnología. El objetivo no es desligarse, sino de ser más activos y menos pasivos con el uso que le damos a nuestro tiempo online. Hay que reconocer que en muchos aspectos ha mejorado nuestra calidad de vida. No se trata de ser tecnófobo, sino de pensar:

Facebook, Twitter, Instagram y Google han desarrollado productos increíbles que han beneficiado enormemente al mundo. Pero estas compañías también están atrapadas en una carrera por nuestra atención, la cual necesitan para ganar dinero. Constantemente obligados a superar a sus competidores, deben usar técnicas cada vez más persuasivas para mantenernos pegados a nuestros dispositivos.

Tristan Harris ~ Cofundador del Center for Humane Technology y Exdiseñador Ético y Filosófico de Google.

Hay una frase que dice: «Donde pones tu atención, por ahí va tu vida».

Sé que si has leído hasta acá, están interesado en saber un poco más, vamos por ello:

Nuestra atención está secuestrada por las pantallas: mejora tu relación con la tecnología 🙎‍♂️💕📱

En nuestro feed, (que en español significa alimentación), nos ofrecen bocados en forma de recompensas intermitentes. Queremos dar y recibir esa dosis de dopamina en forma de corazón, que usan muchas apps.

El objetivo es ser más conscientes del tiempo que pasamos en las redes sociales y plataformas digitales. No tanto de abandonarlas. ¿O si?

Tal vez te preguntes: ¿cómo puedo mejorar mi relación con las pantallas? El camino empieza por transformar ciertos hábitos y tomar decisiones firmes a favor de nuestra salud mental. Si no sabes por dónde comenzar, te invito a leer libros sobre bienestar digital, investigar artículos especializados o escuchar podcasts como este:

Podcast Saliendo del círculo… del abuso de la tecnología ~ Molo Cebrián

Si asumimos la responsabilidad de ser usuarios digitales más críticos, le daremos un uso equilibrado a nuestros dispositivos. En un acto de defensa propia, «domaremos» nuestras pantallas.

Sé que podemos recuperar la capacidad de prestar atención al momento presente y disfrutar lo que tenemos al frente de nosotros. No siempre es necesario hacerlo a través de una pantalla; desconecta para encontrar algo más y enfocar nuestra energía en cosas que nos permitan recuperar la atención perdida.

Usa conscientemente tus dispositivos digitales 💭

En este blog encontrarás muchos artículos que te guiarán. Y también, existe mucho contenido, videos y libros disponibles en la web sobre bienestar digital y tecnología humana.

La pandemia, seguida de la «nueva normalidad» movilizó a muchas personas.

Nos dio el coraje de decir «no más» y darnos cuenta de la importancia del bienestar físico y mental. Las pantallas son necesarias, pero no es lo único con lo que podemos contar para crecer.

No se trata necesariamente de juzgar qué es bueno o qué es malo.

Se trata de elegir y de ser conscientes que está en nuestras manos obtener lo mejor de la tecnología.

De convertirnos en una suerte de curadores de lo que nos hace bien. Aprender a ser más activos y menos reactivos. Despertar y darse cuenta de que ver contenidos hipnóticos de forma pasiva, no es sano, ni productivo.

Tener las notificaciones activadas nos mantiene en un estado de alerta permanente. Y que esa es una de las maneras más efectivas para robar la tranquilidad, minuto a minuto. Por ello, te invito a que todos recuperemos cada día el poder de decidir. Podemos elegir a qué le prestamos atención y a qué no. A ser un poco más: minimalistas digitales.

Si deseamos un futuro que evite la esclavitud del estado propagandístico. Así como la narcosis de la cultura del consumo y el famoso; primero tenemos que reconocer que nuestra atención es valiosa y decidir no desprendernos de ella a un coste tan bajo. O de una manera tan irreflexiva como tantas veces hemos hecho, debemos actuar. A nivel tanto individual como colectivo, para ser dueños de nuestra atención. Y recuperar, así, la titularidad de la mismísima experiencia de vivir.

Comerciantes de atención, La lucha épica por entrar en nuestra cabeza. Tim Wu.

Espero haber aportado información para que puedas preguntarte cosas. Y a darle mayor importancia a todo lo que pasa afuera de las pantallas. Conectar con la gratitud del momento presente y valorar las pequeñas cosas que suceden aquí y ahora.


¡Gracias por acompañarme hasta el final de este post! Valoro mucho tu tiempo y atención en un mundo lleno de distracciones digitales; espero que estas líneas te hayan inspirado tanto como a mí.

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